La Serie Mundial 2025 no solo culminó con el bicampeonato de Los Ángeles Dodgers, sino que también consagró una leyenda en el montículo. El lanzador japonés Yoshinobu Yamamoto, tras una actuación de pitcheo sin precedentes en la historia del Clásico de Otoño, fue nombrado Jugador Más Valioso (MVP). Su aparición épica como relevista en el decisivo Juego 7, apenas 24 horas después de haber abierto el Juego 6, cimentó el triunfo angelino (5-4) sobre los Azulejos de Toronto en la undécima entrada, asegurando su segundo título consecutivo.
El clímax del juego 7: La noche donde los dodgers forjaron el doblete
Los Ángeles Dodgers se coronaron este sábado, 1 de noviembre de 2025, campeones de las Grandes Ligas por segundo año consecutivo en un desenlace que mezcló pirotecnia y épica en el Rogers Centre de Toronto. Los Azulejos tenían el control al llegar a la octava entrada arriba 4-2, pero los vigentes campeones de la MLB no bajaron la guardia.
Remontada histórica y héroes inesperados
La historia del partido cambió gracias a una serie de cuadrangulares que voltearon el marcador.
- Los Dodgers colocaron su desventaja en una vuelta (4-3) en el octavo episodio, gracias a un jonrón por el jardín derecho de Max Muncy frente a los lanzamientos del novato Trey Yesavage.
- El venezolano Miguel Rojas silenció por completo el Roger Centre en la novena entrada, cuando con uno fuera, despachó un jonrón ante Jeff Hoffman para igualar el marcador (4-4).
- Todo se aclaró en la segunda entrada extra: Will Smith rompió el empate en la undécima entrada con un jonrón después de dos outs ante Shane Bieber, entregando a la franquicia angelina su primer doblete en una Serie Mundial desde que lo lograran los Yanquis de Nueva York entre 1998 y 2000.
Con este triunfo (4-3 en la serie), los Dodgers sumaron su noveno campeonato en las Grandes Ligas (1955, 1959, 1963, 1965, 1981, 1988, 2020, 2024 y 2025).
La labor inaudita de Yamamoto como relevista
Mientras Smith se convertía en el héroe ofensivo, el as japonés Yoshinobu Yamamoto fue proclamado el mejor jugador de la Serie gracias a su actuación decisiva desde el montículo.
Yamamoto, a la postre ganador de su tercer juego de este Clásico de Otoño (3-0), lanzó 2.2 episodios en blanco. Esta hazaña ocurrió un día después de haber realizado 96 lanzamientos en la victoria del Juego 6 de los Dodgers.
El manager Dave Roberts reconoció la carga de trabajo, llegando a decir: «Es bastante loco. Estoy un poco loco por enviarlo de regreso allí. Pero pensé que era la mejor opción».Momentos cruciales del relevo:
- Novena Entrada: Yamamoto salió de un aprieto dejando las bases llenas y el marcador empatado a 4. Obligó a Daulton Varsho a fallar con rodado al segunda base Rojas, quien retiró al corredor en el plato, y luego Andy Pagés hizo una gran atrapada en el jardín izquierdo.
- Décima Entrada: Después de dominar la décima, Yamamoto sorteó el doblete de apertura de Vladimir Guerrero Jr. para preservar la ventaja de 5-4.
- Undécima Entrada: En el cierre, con el empate en la antesala y un out, Yamamoto dominó al mexicano Alejandro Kirk con un rodado para eliminación doble, finalizando el encuentro.
El receptor Will Smith resumió su actuación: “Sabes, hablé con él ayer. Le dije: ‘Oye, si puedes darnos uno, vamos a ganar’. Nos dio tres. Fue especial”.
El as de 325 millones que reescribe la historia del clásico de otoño
Yamamoto coronó su actuación, que es considerada una de las mejores de un lanzador en la historia de la Serie Mundial. El manager Dave Roberts lo celebró efusivamente: «¡Yamamoto es el mejor de todos los tiempos!”, o en otra variante, “¡Yamamoto es la CABRA!” (siglas de “El mejor de todos los tiempos”).
El lanzador japonés, quien firmó un contrato de 12 años y $325 millones procedente de Japón antes de la temporada pasada, demostró ser una de las mejores armas del juego.
Estadísticas que cimentan su mvp
- Récord en la Serie Mundial: 3-0.
- Efectividad (ERA) contra Azulejos de Toronto: 1.09.
- Apariciones: 4 (dos como abridor, una épica como relevista).
- Entradas Lanzadas: 17 2/3.
- Ponches: 15.
- Bases por Bolas: 2.
- Hits Permitidos: 10.
- Carreras Permitidas: 2.
Además de su cierre épico, Yamamoto lanzó un juego de cuatro hits en el Juego 2, siendo el primer juego completo en la Serie Mundial desde 2015, y su segundo juego completo consecutivo en los playoffs (después de un juego de tres hits contra Milwaukee en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional).
Un lugar junto a las leyendas
La tremenda carga de trabajo y el rendimiento de Yoshinobu Yamamoto, de 27 años, lo colocaron en una categoría histórica:
- Es el cuarto lanzador en ganar los Juegos 6 y 7 de la misma Serie Mundial, empatado con Randy Johnson (2001), Harry Brecheen (1946) y Ray Kremer (1925).
- Yamamoto y Johnson son los únicos lanzadores desde 1969 en ganar tres juegos en una sola Serie Mundial.
- Su gorra del Juego 7 será enviada al Salón de la Fama en Cooperstown, Nueva York.
- Ningún lanzador había llegado tan lejos en el Clásico de Otoño desde que Johnny Cueto de Kansas City disparó un juego sin hits contra los Mets de Nueva York en el Juego 2 de la Serie Mundial de 2015.
El toletero de los Azulejos, George Springer, reconoció: “Él es de élite. Puede controlar seis o siete tipos diferentes de giros y, obviamente, es difícil llegar a esa división”.
A pesar del cansancio, Yamamoto, quien incluso necesitó ayuda para levantar el trofeo de Jugador Más Valioso, reconoció: “No estaba realmente seguro de poder lanzar lo mejor que pudiera. Pero cuando comencé a calentar, debido a que comencé a hacer algunos ajustes, comencé a pensar que podía salir y hacer mi trabajo”. El lanzador de Los Ángeles Dodgers (al centro) levanta el trofeo al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial mientras los Dodgers celebran la victoria sobre los Azulejos de Toronto.
El bicampeonato de los Dodgers se construyó sobre la base de la épica remontada y la increíble resistencia física y mental de su as japonés. La política de riesgo extremo del manager Roberts se vio justificada por un rendimiento que será recordado por décadas, planteando la pregunta fundamental sobre los límites de la exigencia física a los lanzadores: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar un equipo para conseguir la gloria, y qué precio paga el talento por ese sacrificio?









