El panorama político regional se tensa. Venezuela ha levantado una grave denuncia sobre una presunta operación de falsa bandera orquestada por la Administración de Control de Drogas (DEA), tras una importante incautación de cocaína que involucra a un supuesto agente de la agencia.
La captura de 3.680 kilogramos de cocaína y la acusación
El ministro para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, denunció el miércoles 17 de septiembre de 2025, desde Caracas, una operación de falsa bandera organizada por la DEA contra Venezuela. La denuncia surge tras la captura de cuatro individuos y el decomiso de tres mil 680 kilogramos de cocaína.
Cabello explicó y mostró en imágenes el recorrido de una lancha de cuatro motores fuera de borda, la cual fue interceptada por efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) en una operación que se extendió por más de 20 horas y fue liderada por una mujer capitana.
El funcionario detalló la intervención: «La FANB en perfecta fusión popular, militar policial actuaron al paso de una lancha, quienes fueron advertidos y al principio hicieron caso omiso, luego se detuvieron y rindieron».
Levi Enrique López Vázquez, el agente señalado
El operador de la droga, incautada en 100 sacos, fue señalado como el ciudadano Levi Enrique López Vázquez. Se le atribuyen «estrechos vínculos con un ciudadano que opera en la Guajira colombiana, de donde provino la droga capturada», información identificada a través del GPS de la lancha, según la denuncia del ministro.
Cabello reveló que López Vázquez es un agente de la DEA y, según cuentan los cuatro detenidos, fue él quien organizó la operación de falsa bandera contra Venezuela. El ministro también destacó que los ciudadanos capturados portaban sus cédulas de identidad «listas para ser entregada», y fueron puestos a disposición del Ministerio Público y los organismos competentes.
Una operación «limpia» y los resultados antidrogas
El vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, calificó la intervención como una «operación limpia, transparente, nítida y con resultados». Enfatizó que «así se hace una operación cuando usted quiere demostrar un hecho, no bombardeando una embarcación sin evidencias».
Cabello afirmó que los responsables están identificados y no fueron asesinados, remarcando que «somos un Gobierno responsable y con operaciones antidrogas de comprobada eficiencia», que este año han permitido la incautación de 60 toneladas de drogas.
Contexto de tensiones regionales
Esta denuncia se enmarca en un ambiente de persistentes fricciones. Previamente, el presidente Maduro había calificado un informe sobre narcotráfico como «mentira», y el expresidente Trump afirmó que Estados Unidos atacó otra embarcación venezolana con drogas, lo que subraya la complejidad y las acusaciones mutuas en la lucha contra el narcotráfico en la región.
La grave acusación de una operación de falsa bandera por parte de la DEA, sumada a la significativa incautación de drogas, eleva la tensión en las relaciones internacionales y plantea serias interrogantes sobre las verdaderas motivaciones y tácticas en la guerra contra el narcotráfico. ¿Quién se beneficia realmente de estas operaciones encubiertas?









