El panorama de la tecnología y la geopolítica se redefine. El presidente Donald Trump ha rubricado una orden ejecutiva trascendental, consolidando un TikTok acuerdo Estados Unidos que promete soberanía digital y redefine el control de datos sensibles en la nación. Este movimiento, resultado de complejas negociaciones, busca asegurar que la popular plataforma esté enteramente bajo administración estadounidense.
La orden ejecutiva de Trump: Un hito en la soberanía digital
El 25 de septiembre de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que obliga a la plataforma china TikTok a ser operada en su totalidad por inversionistas estadounidenses. En un gesto notable, el mandatario agradeció a su homólogo chino, Xi Jinping, por la aprobación de este acuerdo. «Mucho respeto por el presidente Xi y agradezco mucho que haya aprobado el acuerdo, porque para que se concretara correctamente, necesitábamos el apoyo de China», declaró Trump a la prensa desde la Oficina oval de la Casa Blanca en Washington, D.C. El presidente enfatizó que, a partir de ahora, TikTok “será operada por estadounidenses en todo momento”.
El vicepresidente J.D. Vance, complementando el anuncio, adelantó detalles sobre la valuación de la división estadounidense de la compañía. Vance estimó que la operación se valorará en unos 14 mil millones de dólares tras el pacto alcanzado entre Washington y Pekín. «La compañía se valorará en unos 14 mil millones de dólares y creo que es un buen acuerdo para los inversores, pero, en última instancia, serán ellos quienes decidan en qué invertir y cuál consideran que es el valor adecuado», precisó el vicepresidente a la prensa en el Despacho oval.
Para garantizar la seguridad de los datos, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había adelantado que la empresa Oracle actuará como proveedor de seguridad de confianza de TikTok. Su rol consistirá en supervisar de forma independiente la seguridad de todos los datos de los usuarios estadounidenses en la plataforma, un punto crítico en la disputa por el control de la aplicación.
Cronología de una disputa geopolítica
La saga del control de TikTok en Estados Unidos es el resultado de una prolongada batalla, enraizada en preocupaciones de seguridad nacional que trascendieron administraciones.
Orígenes y las presiones por seguridad nacional
El origen de esta presión se remonta a abril de 2024, cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Joe Biden (2021-2025), firmó una ley que exigía la transferencia del control de TikTok a una empresa estadounidense. La legislación preveía la prohibición de su operación en el país si no se cumplía, citando motivos de seguridad nacional. Esta norma otorgaba a ByteDance, la compañía matriz de TikTok, un plazo hasta el 19 de enero para vender sus operaciones en Estados Unidos a un comprador que no fuera considerado un “adversario” del país.
Negociaciones turbulentas bajo la administración Trump
Al asumir nuevamente la presidencia el 20 de enero, Donald Trump prorrogó ese plazo en varias ocasiones, buscando una resolución negociada. A comienzos de abril, su administración había logrado un acuerdo preliminar con TikTok. Este pacto convertiría las operaciones de la plataforma en una nueva empresa controlada y gestionada mayoritariamente por inversionistas estadounidenses, marcando un avance significativo.
Sin embargo, la complejidad geopolítica se manifestó cuando Trump impuso altos aranceles a las importaciones de varios países. Ante esta situación, ByteDance notificó a la Casa Blanca que no aprobaría el acuerdo hasta que los problemas comerciales se resolvieran. Esta resistencia china añadió nuevas capas de dificultad a las negociaciones.
Frente al estancamiento, la administración Trump continuó con extensiones temporales. En junio, el presidente firmó una orden ejecutiva que extendió el plazo de prohibición de TikTok por 90 días más, hasta el 17 de septiembre. Finalmente, el 16 de septiembre, el presidente decretó una nueva y última extensión de las operaciones de TikTok en Estados Unidos, fijando la fecha límite hasta el 16 de diciembre, lo que precedió al acuerdo definitivo anunciado.
Un pacto con amplias repercusiones y control de datos
El acuerdo para la operación de TikTok por inversionistas estadounidenses, con la supervisión de Oracle, no solo marca el fin de un prolongado conflicto, sino que sienta un precedente para el control de plataformas digitales de origen extranjero. La insistencia de las administraciones en Washington, primero con una ley obligatoria y luego con negociaciones prolongadas, subraya la creciente preocupación por la soberanía de los datos y la seguridad nacional en la era digital. Este pacto, aprobado por China y valorado en miles de millones de dólares, abre un nuevo capítulo en la relación tecnológica y comercial entre las dos potencias.










