
Un nuevo sismo económico sacude al mundo: la Península de Yucatán observa con cautela
Una nueva ofensiva comercial de Donald Trump ha puesto en jaque a las bolsas del mundo. Wall Street se desplomó casi un 6% y Europa vivió su peor jornada desde el inicio de la pandemia.
En México, la incertidumbre crece, y en el sureste, sectores clave como el turismo y la exportación se preparan para un impacto que ya se siente en los mercados.
Guerra comercial recargada: Trump, China y el efecto dominó en los mercados
El retorno de los aranceles y su efecto inmediato
En una maniobra que revive los peores fantasmas del proteccionismo, Donald Trump anunció una nueva ola de aranceles del 20% al 46% sobre productos de la Unión Europea, China y Vietnam. La respuesta fue inmediata: Pekín impuso un 34% de arancel a productos estadounidenses y los índices bursátiles globales se desplomaron.
Los datos son claros:
- Dow Jones: -5.5%
- Nasdaq: -5.82%
- S&P 500: -5.97%
- Ibex 35 (España): -5.83%, su peor caída desde marzo de 2020
- Pérdidas estimadas en EE.UU: 6.6 billones de dólares en dos días
Efecto en Europa y el precio del petróleo
Europa no fue ajena al pánico. El Stoxx 600 cerró con una caída del 8.43% en su sector bancario. El DAX alemán (-4.66%) y el CAC francés (-4.26%) mostraron una vez más la fragilidad del sistema financiero ante choques políticos.
El crudo Brent, por su parte, se hundió 6.5% y se cotiza en mínimos de tres años, con un cierre de $65.58 dólares por barril.
Impacto en México: ¿cómo afecta esta crisis al Caribe y al sur del país?
Turismo vulnerable, exportaciones en riesgo
Aunque los aranceles no apuntan directamente a México (aún), la economía nacional no es inmune. Sectores estratégicos del Caribe Mexicano y del sur, como el turismo, la industria textil, y la exportación de alimentos y manufacturas, podrían verse afectados por el encarecimiento de insumos, el debilitamiento de la inversión extranjera y la volatilidad cambiaria.
En destinos como Cancún, Tulum o Mérida, una caída global del turismo por la incertidumbre económica podría replicar los efectos de la pandemia en 2020. La expectativa de gasto de los viajeros norteamericanos —principales visitantes internacionales— ya muestra signos de enfriamiento, según operadores turísticos locales.
Dólar caro y nerviosismo empresarial
El peso mexicano comenzó a resentir la presión: analistas del sur del país estiman que si se mantiene la guerra comercial, el tipo de cambio podría superar los 19.50 pesos por dólar, afectando costos de importación, deuda externa y precios al consumidor.
Empresarios de Yucatán y Quintana Roo, especialmente en sectores agroindustriales y logísticos, expresaron su preocupación ante un posible ajuste en la cadena de suministros. “Los fletes ya están subiendo otra vez, como en la pandemia. Esto nos pega fuerte en exportaciones de miel, carne de cerdo y productos artesanales”, comenta Ernesto Vázquez, productor yucateco.
Repercusiones a mediano plazo: señales de recesión
¿Vuelve la recesión global?
Expertos como Peter Berezin, estratega económico citado por medios internacionales, advierten que lo peor está por venir. Prevé una recesión en EE.UU. tan pronto como el segundo trimestre de 2025. Sus razones: la espiral de miedo entre consumidores e inversionistas, y la imposibilidad de los bancos centrales para maniobrar con inflación creciente.
¿Y México?
Para México, y especialmente para su zona sur, una recesión en EE.UU. representa una triple amenaza:
- Caída del turismo
- Menores remesas
- Reducción de exportaciones a su principal socio comercial
Esto podría frenar el crecimiento proyectado por el Gobierno Federal y alterar las dinámicas de inversión del Tren Maya, el Corredor Interoceánico y los polos turísticos emergentes del Caribe Mexicano.
¿Qué sigue? Riesgos y oportunidades para el sur de México
El Caribe Mexicano necesita una estrategia
En un contexto global incierto, los estados del sur deben blindarse. Gobiernos locales y empresarios del sureste deben repensar su dependencia del turismo estadounidense y diversificar mercados. Hay oportunidad en reforzar lazos con Sudamérica, el Caribe insular y Europa —siempre y cuando no escale la guerra arancelaria.
Al mismo tiempo, programas sociales y de impulso al empleo deben enfocarse en amortiguar los efectos de una posible recesión externa. El mensaje es claro: esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor.
Un mundo más frágil, una región más alerta
La sacudida de los mercados por culpa de la política comercial de Trump no es sólo una estadística global: tiene rostro local. En el sur de México, donde el turismo, las exportaciones y la estabilidad financiera son vitales, esta nueva crisis pone a prueba su resiliencia.
La región debe estar más atenta que nunca. Porque si algo nos enseñó la pandemia, es que los efectos de una crisis mundial llegan rápido… y se quedan más tiempo del previsto.