El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este lunes, 19 de enero de 2026, sus fuertes ataques contra las autoridades locales de Minesota en medio de las protestas por los operativos migratorios. El mandatario calificó la situación como incontrolable y acusó la presencia de «agitadores profesionales» entre los manifestantes anti-ICE.
La advertencia directa de Donald Trump a Minesota
Donald Trump utilizó su red social, Truth Social, para intensificar las críticas. El presidente aseguró que en Minesota, “los alborotadores, agitadores e insurrectos son, en muchos casos, profesionales bien pagados”.
El mandatario también elevó el tono de la confrontación al afirmar que el gobernador y el alcalde “han perdido totalmente el control”. Trump lanzó una advertencia clara sobre una posible intervención federal: “Si me veo obligado a actuar, se resolverá de forma rápida y eficaz”, escribió.
Estas declaraciones se dieron un día después de un acto simbólico ocurrido el 18 de enero de 2026 en Minneapolis, donde dos hombres colocaron lonas sobre un monumento en memoria de Renee Nicole Good. Good fue asesinada a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un barrio de Minneapolis a principios del mes de enero.
Cuestionamiento sobre la postura anti-ICE
Trump ya había intervenido el domingo anterior en el debate, defendiendo al ICE y sus acciones. El presidente afirmó que la agencia está expulsando del país a “algunos de los criminales más violentos del mundo”.
Cuestionando la lógica de la oposición en Minesota a estas acciones, el presidente planteó una pregunta directa a la comunidad: “¿De verdad quieren que asesinos y narcotraficantes se atrincheren en su comunidad?”, insistiendo en que anarquistas y agitadores pagados se mezclan entre los manifestantes.
Contexto de la tensión local y respuesta judicial
Las acusaciones de la Casa Blanca se producen mientras la tensión sigue subiendo en la ciudad. En redes sociales circulan videos que ilustran la escalada de la confrontación, mostrando a policías rociando gas pimienta contra los manifestantes, derribando puertas y ejecutando detenciones por la fuerza.
La situación ha llevado a una respuesta firme por parte de la justicia federal. Un juez federal resolvió el viernes (antes del 19 de enero de 2026) que los agentes migratorios están impedidos de detener o usar gas lacrimógeno contra manifestantes pacíficos. Esta protección aplica siempre que los ciudadanos no obstruyan a las autoridades, incluso cuando solo observan detenciones de inmigrantes.
Despliegue de fuerzas y declaraciones del alcalde de Mineápolis
El clima político y de seguridad en Mineápolis sigue siendo volátil, lo que sugiere un despliegue de fuerzas significativo. Reportes indican que el Pentágono alista el envío de mil 500 soldados a Minesota ante las protestas.
El alcalde de la ciudad ya había declarado que Mineápolis estaba siendo «invadida» por el ICE, y se preveía el despliegue de más de mil soldados en el área. La complejidad del conflicto se ha visto acentuada por los enfrentamientos en Mineápolis entre manifestantes a favor y en contra del ICE durante una redada migratoria.
Otras notas del panorama global
Mientras la crisis en Minesota acaparaba la atención, otros sucesos de importancia regional y mundial ocurrieron simultáneamente.
En Argentina, fue frenado el intento de convertir en bar un ex centro clandestino de tortura, la ex Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina. El proyecto fue suspendido por 60 días hábiles, plazo que vence el 8 de abril, tras denuncias presentadas por sobrevivientes y organismos de derechos humanos.
Por otra parte, una intensa nevada en Michigan paralizó una autopista tras el choque en cadena de cerca de 100 vehículos. Finalmente, en Groenlandia, manifestantes se burlan del lema de Trump, pues las gorras con la frase “Make America Go Away” (“Que se vaya Estados Unidos”) se han popularizado, parodiando el lema “Make America Great Again” (“Devolver la grandeza a Estados Unidos”).
La amenaza de intervención de Donald Trump en Minesota marca un punto alto en la confrontación entre la administración federal y las autoridades locales en temas migratorios. ¿Hasta qué punto puede escalar esta lucha por el control territorial y qué implica la participación de un juez federal en limitar las acciones del ICE? La respuesta podría definir los límites de la autoridad migratoria para el resto del año.









