Tras meses de negociaciones en sedes neutrales, Estados Unidos y China sellaron en Madrid el esperado acuerdo por TikTok. Este pacto, que transfiere el control de la plataforma en territorio estadounidense, disipa las preocupaciones de seguridad, pero deja abiertos los profundos conflictos que redefinen la relación comercial y tecnológica global.
Contexto y protagonistas del acuerdo
Las delegaciones de Estados Unidos (EU) y China, tras varios encuentros en ciudades neutrales como Estocolmo y Ginebra, alcanzaron un acuerdo definitivo en Madrid. La reunión se celebró en el Palacio de Santa Cruz, sede del ministerio de Asuntos Exteriores de España. El gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, mantiene una relación áspera con el de Donald Trump, pero ha fortalecido sus lazos políticos y comerciales con China.
La cumbre de madrid y sus protagonistas
La delegación de EU estuvo presidida por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien confirmó el «marco de un acuerdo» con el gobierno chino, encabezado por el presidente Xi Jinping. Bessent negoció directamente con el vice primer ministro chino, He Lifeng. Este último eludió hacer declaraciones al salir de la reunión.
El mensaje de la casa blanca
La primera información pública del acuerdo no provino de la capital española, sino de la Casa Blanca. El presidente Trump informó a través de sus redes sociales que la reunión entre representantes comerciales chinos y estadounidenses concluyó con un pacto «sobre cierta compañía que los jóvenes querían salvar». El mandatario advirtió que «la gran reunión comercial en Europa entre Estados Unidos y China ha ido muy bien» y anunció una llamada inminente con su homólogo chino, afirmando que «¡La relación sigue siendo fuerte!».
Implicaciones del pacto sobre TikTok
El acuerdo permitirá que la plataforma TikTok pase a control estadounidense en su territorio. Con ello, se busca disipar los problemas de seguridad alegados por Estados Unidos, una preocupación clave en la diplomacia tecnológica global.
Disipando dudas de seguridad
El entendimiento alcanzado se centra exclusivamente en el funcionamiento y la gestión de la popular plataforma. Esto aborda las inquietudes de Washington respecto al acceso a datos y la posible influencia china sobre la información de millones de usuarios en Estados Unidos.
La postura de china: advertencias sobre politización
En una rueda de prensa posterior en la Embajada de la República Popular China en Madrid, la delegación asiática solicitó que la Administración Trump respete a las empresas y los intereses chinos en el acuerdo, sin ofrecer detalles específicos del mismo. Li Chenggang, representante de Comercio Internacional y viceministro chino de Comercio, explicó que «sobre TikTok, China siempre se ha opuesto a la politización y a convertir en arma arrojadiza los asuntos de tecnología, comercio y económicos». Li Chenggang advirtió firmemente: «No vamos a aceptar ningún acuerdo que viole nuestros principios, los intereses de las empresas y los acuerdos internacionales justos y equilibrados».
Los grandes contenciosos pendientes
A pesar del avance en el tema TikTok, las negociaciones para un nuevo tratado comercial que redefina las relaciones entre ambas potencias se postergarán «dentro de un mes, aproximadamente». Esto subraya la complejidad de los vínculos bilaterales.
Aranceles y blanqueo de capitales, sin avances
Durante el encuentro, también se abordaron otros diferendos, como las disputas sobre aranceles y cuestiones de blanqueo de capitales. Sin embargo, no hubo avances importantes en estos rubros, lo que indica la persistencia de tensiones significativas.
Negociaciones futuras en una relación compleja
Scott Bessent y He Lifeng anunciaron otra ronda negociadora en una localidad del planeta para el resto de los contenciosos. Este tipo de reuniones en países terceros se ha convertido en una constante en las complejas relaciones entre Estados Unidos y China, evidenciando la dificultad de resolver las divergencias directamente.
El acuerdo sobre TikTok, ¿marca una verdadera desescalada en la guerra tecnológica y comercial entre las dos superpotencias, o es tan solo una pieza táctica en un ajedrez geopolítico mucho más profundo y aún por definir? La verdad, como siempre en política, se encuentra en los detalles y en las acciones futuras.










