Caracas, 14 de septiembre de 2025. La tensión geopolítica en el Caribe se agudiza tras la denuncia de Venezuela sobre un incremento significativo en las operaciones de inteligencia de Estados Unidos. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que el despliegue de aviones espía y buques de guerra constituye una amenaza directa, reavivando el debate sobre la presencia militar extranjera en la región.
Escalada de vigilancia aérea y operaciones nocturnas
Venezuela acusó a Estados Unidos de haber triplicado en agosto el despliegue de aviones espía contra su territorio, una medida que, según el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, se suma a la presencia de buques de guerra en el Caribe. Estas acciones, calificadas de amenaza por Caracas, han llevado a un cambio en el patrón de las operaciones estadunidenses, que ahora se realizan de noche y de madrugada.
«Ahora pasaron a un patrón de diurno a hacerlo de noche y de madrugada y a triplicar en agosto las operaciones de inteligencia y de exploración contra Venezuela», afirmó Padrino. Estas declaraciones se emitieron durante el balance de un entrenamiento militar que tuvo lugar el sábado, cuyo objetivo fue instruir a civiles en el manejo de armas.
Identificación de aeronaves espía y su alcance
En este contexto, el ministro Padrino López reveló que la noche del sábado se detectaron aviones tanqueros que proveen combustible a las aeronaves espía tipo RC-135. Estos aviones, según detalló, están «diseñados para recopilar y procesar información en tiempo real, hasta 200 millas», lo que significa que su alcance «llega a territorio venezolano».
Además del RC-135, Padrino mencionó la frecuente presencia de «otro avión que pasa también con mucha frecuencia […] sobre el Caribe cerca de las costas venezolanas», el E-3 Sentry AWACS.
Denuncia de retención de un buque atunero en aguas venezolanas
La situación se complejiza con la reciente denuncia de Caracas sobre un incidente naval. En la víspera, militares estadunidenses retuvieron por ocho horas a un buque atunero venezolano que navegaba en aguas del Caribe de Venezuela. Este suceso añade un componente de confrontación directa a las acusaciones de vigilancia aérea.
La «intención de sembrar una guerra» en el caribe
Vladimir Padrino López fue categórico al expresar la preocupación de su gobierno ante el despliegue militar. «Sabemos el despliegue que tienen en el mar Caribe con toda la intención de sembrar una guerra en el Caribe, una guerra que no queremos los venezolanos, no quieren los pueblos del Caribe», afirmó.
Por su parte, Estados Unidos ha justificado la presencia de sus barcos militares en el Caribe alegando operaciones de lucha antinarcóticos, una explicación que no ha disipado las alarmas en Caracas. Este escenario plantea serias interrogantes sobre la estabilidad regional y las verdaderas intenciones detrás del incremento de la actividad militar en una zona de alta sensibilidad geopolítica. ¿Podrá la diplomacia mitigar esta escalada de tensión antes de que las hostilidades verbales deriven en un conflicto mayor?










