Una decisión presidencial ha cimbrado el sector económico, poniendo fin a una práctica que, bajo el amparo de la importación temporal, minaba la industria nacional de calzado y facilitaba la evasión fiscal. La medida, anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, busca reestablecer la equidad y competitividad en un mercado clave.
Un giro radical en la política comercial de calzado
Desde el 29 de agosto de 2025, la importación temporal para calzado terminado ha sido suspendida. Esta acción contundente responde a la necesidad de proteger a la industria nacional. La presidenta Sheinbaum Pardo puntualizó que los productos terminados no deben gozar de permisos de importación temporal, sino que deben ingresar como importaciones definitivas y cubrir los impuestos correspondientes. El decreto que oficializa esta suspensión fue publicado el 28 de agosto en el Diario Oficial de la Federación y entró en vigor el 29 de agosto.
La jefa del Ejecutivo cuestionó el abuso de esta práctica para evitar el pago de impuestos. «¿Cómo que ‘importación temporal’ (de) un calzado terminado? Entonces, viene de algún lado y se exporta como tal, y nada más pasa por México», señaló la presidenta, evidenciando la irregularidad.
Impacto devastador en la industria nacional
La situación que motivó esta medida es alarmante. Datos oficiales revelan que entre 2019 y 2024, México experimentó una caída del 12.8 por ciento en la actividad de la industria del calzado. Este declive se tradujo en la pérdida de 11 mil empleos, atribuida principalmente a la importación temporal de producto terminado.
Las cifras son contundentes: en los últimos tres años, las importaciones de calzado terminado bajo el régimen IMMEX crecieron de forma exponencial. Pasaron de 3.79 millones de pares en 2022 a más de 40 millones en 2024, un incremento que dejó a la industria nacional en jaque.
El mecanismo de la evasión: IMMEX bajo escrutinio
El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, aseveró que la suspensión es una instrucción directa de la Presidencia. Explicó que se importaba calzado terminado al país, aparentemente de forma temporal, pero el verdadero fin de este mecanismo era la evasión de impuestos, lo que afectaba directamente a los productores nacionales.
Ebrard detalló que «hay un régimen que es de importación temporal; entonces no pagas IVA, porque no va al mercado interno, va a exportación; pero muchas empresas que importaban el calzado no lo mandaban a exportación, lo vendían en México». El documento presidencial modifica el Decreto para el Fomento de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX), cerrando así esta laguna legal.
La industria celebra la medida presidencial
La iniciativa ha sido recibida con entusiasmo por el sector empresarial. La Cámara Nacional de la Industria del Calzado (Canaical) y la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato (Ciceg) manifestaron su apoyo, señalando que «esta exclusión representa una acción contundente contra el contrabando y la subvaluación». Estas organizaciones han sido voces activas en la defensa de la producción local frente a la competencia desleal.
Contexto económico ampliado: inversión y desarrollo
Más allá de la protección al calzado, la administración ha delineado otras estrategias económicas enfocadas en el desarrollo y la sostenibilidad.
Nuevos polos de desarrollo para el bienestar
Como parte del Plan México, se anunció la inauguración del primer Polo de Desarrollo del Bienestar en Huamantla, Tlaxcala, programada para el 28 de febrero de 2026. La gobernadora de la entidad, Lorena Cuéllar, informó sobre una inversión comprometida de 540 millones de dólares, proyectando la creación de 6 mil nuevos empleos directos e indirectos en la región.
Estabilidad comercial y apuesta por la infraestructura
En un panorama más amplio, la presidenta Sheinbaum destacó el mantenimiento del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el incremento de las exportaciones. Subrayó que se mantienen aranceles «limitados» para vehículos y tarifas «no muy altas» para acero, aluminio y cobre, buscando un equilibrio comercial. Adicionalmente, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) resaltó la inversión de 2 billones de pesos en infraestructura carretera, enfatizando que «empleo y desarrollo sustentable, meta de la histórica inversión en carreteras».
La decisión sobre la importación de calzado, junto con otras iniciativas económicas, subraya un compromiso gubernamental por fortalecer la economía interna y asegurar prácticas comerciales justas. Esta medida no solo corrige una distorsión del mercado, sino que también envía un mensaje claro sobre la prioridad de proteger los empleos y la producción nacional frente a mecanismos que evaden la regulación fiscal. ¿Representa este cambio una nueva era de mayor control y apoyo para las industrias mexicanas?