La Secretaría de Salud (SSA) reportó seis defunciones asociadas a la temporada de frío 2025-2026 con corte al 15 de enero. Estas muertes están ligadas a 21 casos de temperaturas naturales extremas, representando una tasa de letalidad del 28.5 por ciento, según los datos proporcionados por la dependencia federal.
Cifras de letalidad y el informe oficial de la SSA
El balance se desprende del Informe Semanal de Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas, un documento elaborado por la Dirección General de Epidemiología. Este reporte, con fecha de corte hasta el pasado 15 de enero, es el referente para entender el impacto inicial de la temporada invernal en el país.
Según la información reportada por Laura Poy Solano el 18 de enero de 2026, la cifra total de fallecimientos asociados a las bajas temperaturas es de seis. Es importante señalar que estas defunciones certificadas no provienen de una única causa, sino de dos factores distintos que suelen converger durante el invierno.
Las causas directas de las defunciones
De las seis defunciones que se han registrado en el país hasta la fecha de corte, solo una fue certificada directamente por hipotermia. Las cinco muertes restantes fueron atribuidas a la intoxicación por monóxido de carbono. Esta división subraya la importancia de la prevención no solo contra la exposición directa al frío, sino también contra los riesgos asociados al uso de calefactores y estufas dentro de espacios cerrados.
Geografía de los casos extremos
Los casos de temperaturas naturales extremas se han distribuido en siete estados de la República Mexicana. Veracruz encabeza la lista con el mayor número de notificaciones, mientras que estados del norte y el sureste también presentan registros importantes.
El desglose de los 21 casos notificados es el siguiente:
- Veracruz: 6
- Sonora: 5
- Nuevo León: 3
- Chiapas: 2
- Chihuahua: 1
- Baja California: 1
- Querétaro: 1
Los riesgos del congelamiento y la alerta de la SSA
La SSA emite una alerta detallada sobre los efectos del congelamiento en el cuerpo humano, un proceso que puede avanzar rápidamente y llevar a la muerte. Los datos señalan que el congelamiento de una persona puede manifestarse a través de síntomas claros y progresivos, que incluyen: entumecimiento, somnolencia, pérdida de la visión, tambaleo, aturdimiento o seminconsciencia y hormigueos.
Las extremidades que suelen ser más susceptibles a la congelación son aquellas con menor circulación y más expuestas, como la nariz, las orejas y los dedos de manos y pies. No obstante, el congelamiento puede ser general. Un factor que incrementa sustancialmente el riesgo de congelación y muerte es que la persona se encuentre portando ropa húmeda. Por ello, la vigilancia en la Ciudad de México y otras regiones donde se registraron bajas temperaturas el 14 de enero de 2026, como lo capturó Germán Canseco, sigue siendo prioritaria para proteger a los ciudadanos.
Las cifras de esta temporada invernal 2025-2026 dejan claro que el peligro no se limita únicamente a la exposición directa. ¿Estamos prestando suficiente atención a la prevención de la intoxicación por monóxido de carbono, un factor que representa el 83% de las muertes invernales reportadas hasta ahora? La respuesta está en la difusión rigurosa de medidas de seguridad, antes de que el número de defunciones continúe creciendo.









