El voto en contra de dos representantes cuatroteístas quintanarroenses volvió a marcar la delgada línea entre Morena y el PVEM en Quintana Roo.
De los seis diputados federales caribeños de la coalición oficialista, dos votaron en contra: Santy Montemayor y Juan Carrillo, tal como se ordenó en la bancada del Verde.
Lo curioso es que tanto Montemayor como Juan Carrillo le deben más a Morena que a su propia etiqueta verde.
El expriista Juan Carrillo es diputado de mayoría por el Distrito 01 y, al mismo tiempo, delegado del PVEM en Quintana Roo. Pero Juanito llegó con votos guindas. En ese distrito, Morena obtuvo alrededor de 42 por ciento, más del doble de lo que alcanzó el Verde, que apenas rondó el 18 %.
En tanto, Santy Montemayor llegó por la vía plurinominal en la lista del PVEM. Pero, como ha ocurrido con otros personajes verdes en legislaturas anteriores, terminó mudándose a la órbita de Morena.
Otro dato no menor, Carrillo y Montemayor proceden de las entrañas del borgismo, que ha dado otros más “talentos” al cuatroteísmo caribeño.
Desde el Verde, Juanito y Santy fueron utilizados por Morena para empujar la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados y ocupar más espacios de dirección en la Mesa Directiva y en comisiones.
En otras palabras, Morena crio cuervos… y le sacaron los ojos.
Pero, sobre todo, quedó en evidencia el perverso juego de la 4T: brincar del Verde a Morena y de Morena al Verde, convertir votos guindas en verdes y usar esas maniobras para obtener ventajas al filo de la ley y bastante más allá del decoro político.








