Redacción
CAMPECHE.— La gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, se deslindó del procedimiento que derivó en la detención, encarcelamiento y destitución del ex rector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM), y rechazó que existan protestas por presuntas arbitrariedades en el proceso, al tiempo que acusó a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) de entrometerse en asuntos que corresponden exclusivamente a la comunidad universitaria.
La mandataria estatal señaló que la ANUIES ha confundido la autonomía universitaria con impunidad y ha salido en defensa de una persona que, subrayó, “ya ni siquiera es rector”. Recordó que este organismo fue creado en 1950 como un mecanismo de coordinación técnica para fortalecer la educación superior, pero consideró que actualmente ha perdido su función original y actúa como si fuera una autoridad al cuestionar decisiones internas de las universidades.
Sansores afirmó que el Consejo Universitario es el máximo órgano de la UACAM y que sus determinaciones deben ser respetadas. En ese contexto, cuestionó el papel que hoy desempeña la ANUIES. “Es momento de replantear su papel, porque se olvida cuál es verdaderamente la función que tiene y actúa como si fuera una autoridad que condena, sin siquiera venir a ver qué pasa”, expresó.
La gobernadora aseguró que el procedimiento para la designación de una nueva rectora se realizó de manera transparente y sin inconformidades. “Salió tan pulcro que no ha habido ni un susurro de alguien que diga ‘yo no estoy de acuerdo’”, afirmó, al destacar que no se han registrado manifestaciones de estudiantes ni de otros sectores universitarios.
Indicó que, lejos de un clima de inconformidad, en el pasado las protestas estudiantiles se dieron por la supresión de la Federación de Estudiantes y sus actividades, y no por el actual proceso de renovación en la rectoría.
Asimismo, subrayó que tampoco se han presentado reclamos por parte de los sindicatos universitarios, académicos o investigadores, lo que, dijo, brinda tranquilidad al gobierno estatal. En ese sentido, insistió en la necesidad de que las universidades dejen de ser utilizadas como “caja chica” o “caja fuerte” para el manejo indebido de recursos públicos.









