
Otra baja sensible en el gabinete estatal fue la “renuncia” Eduardo Ortiz Jasso, como director de la Agencia de Proyectos Estratégicos de Quintana Roo (Ageproo).
Su salida fue por la puerta de atrás, en medio de acusaciones de corrupción.
Dicho sea de paso, el ahora exfuncionario estatal navegó casi años con proyectos de humo
Y pese a su salida, algunos de los agraviados por Ortiz Jasso insisten en proceder legalmente en su contra.
Pero, también fue sorpresivo que al relevo llegue José Alberto Alonso Ovando, que venia de ser secretario general del PRI estatal.
Si el PRI rompió con el PAN en la entidad ¿Cómo entonces es que llega un dirigente priista al gobierno panista de Carlos Joaquín?
Es sólo pregunta.