A más de uno se le aceleró el corazón con las declaraciones del dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, al diario español El País, sobre la posibilidad de una alianza con el PT, insinuando incluso que ese acuerdo podría darles el triunfo en Othón P. Blanco (Chetumal).
Pero Álvarez Máynez, como muchos dirigentes nacionales, está mareado en el altiplano y desconoce la realidad de los estados.
Si hay una alianza imposible en Quintana Roo, esa es la de MC con el PT.
De entrada, muchas de las figuras de MC en el estado salieron por piernas del PT, empezando por Jorge Portilla y Francisco Puc “Xiximac”.
Hay muchas heridas y muy profundas.
Pero, además, el Partido del Trabajo sufre una fuga constante de militantes, pues no crece y, en la coyuntura actual, sus dirigentes no saben negociar con los mandamases de Morena en la entidad.
Aunque, los desencuentros no serían los principales obstáculos.
La realidad es más dramática: los líderes partidistas locales —no solo los aludidos— no buscan ganar elecciones, sino asegurar un puñado de pluris, diputaciones y regidurías para beneficio propio y de sus allegados.
Cierto, ante el poderío del bloque Morena-PVEM, ganarle es casi misión imposible. Pero, con líderes como los de acá, la posibilidad es cero.
El “librito” dicta que se requiere un frente o alianza —entre más, mejor— cuando prevalece una fuerza abrumadoramente dominante, como el bipartito verde-guinda del Caribe.
Aunque, tratándose de alianzas, las dirigencias locales solo opinan, si acaso; quienes deciden, al final, son las cúpulas nacionales.









