Si bien es de escándalo el relevo de tres consejeros en el Ieqroo, la realidad es que el organismo público local electoral de Quintana Roo no tiene remedio.
De hecho, antes de que el Consejo General del INE decidiera los nuevos nombramientos, el fango del descrédito ya le llegaba al cuello a todo el Ieqroo.
El viernes fueron electos Nora Leticia Cerón González, Patricia del Rocío Cortés Pastrana y Julio Asrael González Carrillo, y quedó pendiente la designación de un consejero estatal ante la falta de consenso entre los integrantes del Consejo General del INE, quienes realizaron la selección tras la evaluación del proceso de insaculación y entrevistas correspondientes.
Te puede interesar: IEQROO: Designa INE a tres nuevos consejeros; se les vincula con “el sistema”
Pero los nuevos consejeros solo vienen a reforzar la cercanía del Ieqroo con el Gobierno y con la alianza Morena–Verde.

En realidad, el Ieqroo está muy, pero muy lejos de los principios de independencia. Al contrario, funge como un instrumento más de la 4T en Quintana Roo. Y como muestra, un botón: el Ople caribeño se ha convertido en un simple espectador de las precampañas adelantadas.
Quizá, ante casos tan bochornosos como el del Ieqroo, no sería tan mala idea la desaparición de los Oples, tal como ya se vislumbra en la reforma electoral que coordina Pablo Gómez.
Más pasos hacia atrás en el federalismo, pero en cambio podría amortiguarse la simulación.









