Rusia, Ucrania y Estados Unidos iniciaron conversaciones trilaterales en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, el viernes 23 de enero de 2026, bajo un riguroso hermetismo. Estas negociaciones, impulsadas por el presidente estadunidense Donald Trump, buscan avances en un acuerdo de paz, aunque la composición de las delegaciones sugiere que los temas son esencialmente técnicos, como la posible reanudación del canje de prisioneros de guerra.
Las conversaciones de Abu Dabi inician con escepticismo experto
El encuentro comenzó en el Palacio Al Shati de Abu Dabi y ha generado un ambiente de pesimismo entre los observadores internacionales. Se espera que las delegaciones concluyan sus exposiciones de planteamientos a los enviados estadounidenses durante este sábado.
Los grupos negociadores están encabezados por figuras clave en la inteligencia y defensa de sus respectivos países, lo que subraya el carácter técnico del debate:
- Ucrania: Rustem Umerov, secretario del consejo de seguridad y defensa.
- Rusia: Igor Kostiukov, director de inteligencia militar.
- Estados Unidos: Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados especiales del presidente Donald Trump.
La reunión ocurre después de un intenso diálogo. En la madrugada del viernes, cerca de las 04:15 de la mañana, el presidente ruso, Vladimir Putin, se reunió por tres horas y media con Witkoff y Kushner en Moscú.
La posición territorial rusa: el obstáculo de Anchorage
El Kremlin dejó su posición muy clara antes de que comenzaran las conversaciones en el emirato. Yuri Ushakov, asesor de Política Exterior y Defensa de la presidencia de Rusia, declaró al término de la reunión de Putin: “Mientras no se resuelva la cuestión territorial con base en los entendimientos de Anchorage (Alaska) no podrá hablarse de negociar un arreglo político”.
Ushakov enfatizó que Moscú “seguirá alcanzando las metas que se fijó en su operación militar especial por la vía militar”.
Desde que Putin y Trump se reunieron en Alaska, en agosto de 2025, los portavoces rusos han aludido constantemente a estos «entendimientos de Anchorage». Sin embargo, su contenido exacto sigue siendo desconocido para el público y los analistas.
El silencio del Kremlin sobre el acuerdo de Alaska
Este mismo viernes, los reporteros buscaron claridad sobre el tema. Dimitri Peskov, vocero del Kremlin, fue interrogado sobre a qué se refería Ushakov al mencionar los “entendimientos de Anchorage”. Peskov respondió con evasivas directas, negándose a proporcionar detalles.
“Nosotros, desde luego, no queremos hablar en detalle de los planteamientos que se están discutiendo. Y por eso qué se entiende precisamente por la fórmula ‘entendimientos de Anchorage’ no puedo decírselo y no lo haré”, afirmó Peskov.
En cambio, el vocero sí remarcó una condición muy importante de Moscú: “Las tropas ucranias deben abandonar el territorio del Donbás (la parte que aún no controla Rusia en Donietsk y Lugansk), deben irse de ahí”.
Las exigencias rusas y la propuesta ucraniana: una brecha extrema
El director de inteligencia militar de Rusia, Igor Kostiukov, llegó a Abu Dabi con un estrecho margen de maniobra, exigiendo exactamente lo que Vladimir Putin planteó a Witkoff y Kushner esa madrugada.
Las exigencias de Moscú, consideradas inasumibles a menos que se produzca una debacle ucraniana en el campo de batalla, incluyen:
- Que Ucrania entregue a Rusia la totalidad de las regiones de Donietsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, territorios que ocupa parcialmente hoy.
- Que la comunidad internacional reconozca estas regiones como parte legítima de Rusia, al igual que Crimea, anexionada en 2014.
- Que Ucrania se desarme.
- Que Ucrania renuncie formalmente a ingresar en la alianza noratlántica.
Frente a estas demandas maximalistas, Ucrania, con el respaldo de Estados Unidos, quiere proponer una tregua temporal a los bombardeos de infraestructuras energéticas en Ucrania, según una filtración al Financial Times. A cambio, Ucrania se comprometería a no atacar refinerías ni petroleros rusos.
Análisis experto: La reunión como gesto político
Debido a la rigidez de las posturas rusas, muchos analistas consideran que la reunión en Abu Dabi concluirá con resultados modestos.
El politólogo Aleksandr Morozov, quien reside en Praga, sugiere que Rusia solo aceptó enviar una delegación a la capital emiratí para evitar enfadar a Donald Trump, manteniendo al mismo tiempo su estrategia militar. Esta estrategia incluye la continuación de los bombardeos a infraestructuras energéticas de Ucrania, un tema especialmente sensible dado que la población civil se queda sin electricidad, agua ni calefacción con temperaturas que rondan los menos 15 grados centígrados.
De modo paralelo a las conversaciones de paz, Steve Witkoff se reunió con Kiril Dmitriev, asesor de inversiones extranjeras y proyectos económicos del Kremlin. El objetivo de este encuentro fue discutir las perspectivas de una eventual cooperación económica entre Estados Unidos y Rusia cuando la guerra termine.
La complejidad de los entendimientos de Anchorage, la opacidad del Kremlin y la magnitud de las demandas rusas sugieren que la vía militar sigue siendo la ruta preferida por Moscú, dejando la diplomacia en un estado de estancamiento. ¿Servirá la intermediación personal de Donald Trump para disolver la barrera territorial impuesta por Vladimir Putin, o es esta reunión meramente un preludio de una escalada en Donbás?









