Los hilos financieros que sostienen a miles de familias mexicanas tiemblan. El Banco de México (BdeM) confirmó una dramática caída de remesas México 2025, marcando el descenso más acentuado en más de una década. Este panorama de desaceleración histórica se agrava con la inminente entrada en vigor de un nuevo impuesto en Estados Unidos.
El octavo mes de desaceleración: un fenómeno no visto desde 2008
El ingreso por remesas provenientes del exterior se situó en 5 mil 125 millones de dólares en noviembre de 2025. Esta cifra representó una reducción anual de 5.7 por ciento, según informó el Banco de México este viernes 2 de enero de 2026.
Este dato no es aislado; marca el octavo mes consecutivo en el que se observa una desaceleración en el envío de divisas hacia territorio mexicano.
- Esta racha de ocho meses a la baja no se registraba desde el penúltimo mes de 2008, periodo que coincidió con el inicio de la crisis financiera de Estados Unidos.
- La caída del 5.7 por ciento anual es la más acentuada desde noviembre de 2009, cuando el descenso fue de 5.5 por ciento.
Analistas de BBVA destacaron que el menor dinamismo en las remesas se explica principalmente por la menor incorporación de nuevos migrantes mexicanos al mercado laboral de Estados Unidos, una tendencia observada entre 2024 y 2025 que ha afectado el flujo de divisas.
Las cifras que confirman la crisis de divisas
El reporte del Banco de México detalló que el monto de remesas reportado en noviembre de 2025 se derivó de 12.6 millones de transacciones. Si bien el monto promedio de envío observó un incremento de 2.4 por ciento, ubicándose en 406 dólares, el número de envíos totales descendió 7.9 por ciento.
El panorama acumulado subraya la gravedad de la situación:
- Entre enero y noviembre de 2025, los ingresos acumulados sumaron 56 mil 469 millones de dólares.
- Esta cifra es menor en 5.1 por ciento en comparación con los 59 mil 523 millones de dólares reportados en el mismo lapso de 2024.
- Se trata del nivel acumulado más bajo en los últimos tres años.
En cuanto al flujo acumulado de los ingresos por remesas en los últimos doce meses (diciembre de 2024 a noviembre de 2025), fue de 61 mil 692 millones de dólares, un monto inferior a los 62 mil millones de dólares reportados entre noviembre de 2024 y octubre de 2025.
El banco central también apuntó que en los últimos doce meses, el valor acumulado de las remesas enviadas al exterior fue de mil 172 millones de dólares, lo que dejó el superávit de la cuenta en 60 mil 520 millones de dólares, inferior al saldo de octubre de 2025 (60 mil 827 millones de dólares).
El valor geopolítico y económico de las remesas
Analistas de Grupo Monex resaltaron la importancia de este flujo, indicando que en los primeros once meses de 2025, las remesas fueron la segunda fuente de mayor participación en la entrada de dólares al país dentro de la balanza de pagos, solo por debajo de las exportaciones no petroleras. Esto refleja su relevancia crítica para el comportamiento del tipo de cambio.
Históricamente, el dinamismo de las remesas tiende a ser menor a finales y principios de año. El Banco de México e integrantes de Grupo Monex apuntaron que, desde 2001, noviembre, diciembre y enero son los meses donde los ingresos presentan el menor promedio de crecimiento anual, por lo que es probable que se acentúe un menor dinamismo en el último mes de 2025 e inicios de 2026.
Sobre la forma de envío:
- El 99.1 por ciento del total de los ingresos (55 mil 966 millones de dólares) se realizó a través de transferencias electrónicas.
- Las remesas efectuadas en efectivo y especie representaron el 0.7 por ciento (384 millones de dólares).
- Los giros postales representaron el 0.2 por ciento (119 millones de dólares).
El contexto político de la desaceleración
Refiriéndose a la caída del flujo, la titular de un partido político (cuyo nombre debe ser capitalizado correctamente en el artículo final, en este caso, se referencia a Claudia Sheinbaum, tal como aparece en las notas relacionadas), apuntó que la reducción «tiene que ver con la situación de mexicanos en Estados Unidos ante operativos».
El golpe fiscal de Donald Trump: ¿quién pagará el 1 por ciento?
A la desaceleración económica se suma un factor político-fiscal. BBVA resaltó que las remesas “enfrentarán otro contratiempo” a partir del 1 de enero de 2026, fecha en que entrará en vigor un nuevo gravamen en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump promulgó la Ley de Ingresos y Egresos 2026 de Estados Unidos, la cual ordena un impuesto del 1 por ciento sobre el monto de las remesas internacionales enviadas desde ese país.Puntos clave sobre la aplicación del impuesto:
- El gravamen debe ser pagado por el remitente.
- Aplica sobre envíos que se originen en efectivo, giros postales, cheques de caja u otros instrumentos similares.
- Exenciones: Quedan fuera del pago las remesas que se transfieren de cuentas manejadas o custodiadas por bancos y otras instituciones financieras, así como aquellas con cargo a una tarjeta de débito o crédito emitida en Estados Unidos.
La respuesta de los migrantes y la afectación a centroamericanos
BBVA refirió que, según datos del Suplemento de Bancarizados y No Bancarizados de la Current Population Survey (CPS), el 84 por ciento de la población migrante mexicana en territorio estadounidense cuenta con una cuenta bancaria.
Esto sugiere que una mayoría de mexicanos podría evitar el pago del nuevo impuesto, aunque la medida afectaría de manera más directa a personas originarias de Centroamérica que dependen en mayor medida de métodos no bancarizados.
Aun así, la medida ha generado expectativas de movimiento de capital. BBVA apuntó que algunos remitentes, principalmente migrantes no documentados, podrían optar por adelantar remesas durante noviembre y diciembre de 2025 para evitar el nuevo gravamen.
Respecto a la recaudación fiscal, el gobierno de Estados Unidos no puede estimar con precisión los ingresos debido a la falta de datos sobre el uso de efectivo versus cuentas bancarias. No obstante, el Comité Conjunto de Tributación (JCT) estimó ingresos por 9 mil 969 millones de dólares entre 2025 y 2034. Basándose en estas cifras y considerando que el 30 por ciento de las remesas van a México, se proyecta que los mexicanos podrían pagar 3 mil millones de dólares en impuestos durante ese periodo.
La caída histórica en el flujo de divisas, sumada a la imposición de una nueva barrera fiscal desde Estados Unidos, obliga a México a revisar la sostenibilidad de su economía familiar. Si el flujo de remesas, crucial para la balanza de pagos y la estabilidad del tipo de cambio, continúa su espiral descendente y enfrenta una carga impositiva en el origen, ¿qué mecanismos de protección social y económica implementará el Estado mexicano para mitigar el impacto en las familias y en su posición internacional?









