Bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Gobierno federal ha puesto en marcha una ambiciosa reforma fiscal 2026 México, intensificando la presión sobre los contribuyentes cautivos. El objetivo es reforzar la recaudación mediante nuevas obligaciones, pero sin tocar el reto pendiente: el vasto sector de la informalidad.
La advertencia del Colegio de Contadores ante el Paquete Económico 2026
Las próximas medidas fiscales que prepara el Gobierno federal, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, prometen ser más exigentes. El propósito central de esta estrategia, contemplada en el Paquete Económico 2026, es reforzar la recaudación tributaria y garantizar un cumplimiento mucho más riguroso de las obligaciones fiscales.
Así lo advirtió Eduardo Salas Avilés, presidente del Colegio de Contadores, quien detalló que el próximo año incluirá actualizaciones y nuevas obligaciones relacionadas con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). La información fue dada a conocer originalmente por El Sol de México.
Salas Avilés puntualizó: “Se estarán llevando a cabo medidas más puntuales y exigentes en el pago de impuestos”. El especialista aclaró que las modificaciones no implican necesariamente nuevos cobros ni incrementos directos a las tasas, sino que se centrarán en una mayor supervisión por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Endurecimiento de la vigilancia fiscal y plazos reducidos
El SAT, en colaboración con la nueva administración, buscará intensificar la vigilancia sobre los contribuyentes a partir del 2026.
Reforma al Código Fiscal y auditorías detalladas
Entre las acciones clave previstas se encuentra una reforma al Código Fiscal de la Federación. Este cambio se enfocará en robustecer los mecanismos de revisión y auditoría. De acuerdo con Salas Avilés, el gobierno federal busca garantizar que “al SAT no se le vaya nada”, lo que se traducirá en inspecciones más precisas para detectar omisiones y mejorar el control sobre los contribuyentes.
Un dato relevante que acompaña estas medidas es que el SAT alista una auditoría a 66 millones de contribuyentes en 2026, aunque solo el 6% de estas revisiones estarán dirigidas a grandes empresas.
Pagos acelerados y enfoque en el sector digital
El especialista también informó que los plazos para el pago de impuestos podrían acortarse. Este endurecimiento aplicaría tanto para personas físicas como para personas morales. Esto, dijo, hará más complejo el panorama para los contribuyentes, debido a las mayores exigencias y a la vigilancia constante de la autoridad fiscal.
“Las exigencias serán mayores, con vigilancia permanente para que se cumpla en tiempo y forma cualquier disposición”, agregó el presidente del Colegio de Contadores.
Adicionalmente, el SAT incrementará la supervisión sobre las plataformas digitales. El objetivo es revisar la forma en que estas entidades recaudan y reportan sus ingresos. Este sector ha crecido rápidamente en los últimos años y representa un punto clave en la estrategia federal de recaudación.
Cabe recordar que el SAT ha implementado otras reglas recientes. Expertos advierten que este cambio incluye la capacidad de embargar antes de un juicio con la nueva reforma fiscal. Por otro lado, también se ha informado que el SAT perdonará impuestos a ganadores del sorteo de El Buen Fin 2025.
La informalidad, el desafío estructural que se mantiene intocable
A pesar del esfuerzo por maximizar la recaudación entre los contribuyentes formales, el presidente del Colegio de Contadores enfatizó que el problema de la informalidad sigue sin ser atendido por el gobierno federal.
“Lamentablemente, uno de los problemas que no se atienden es el de la informalidad, ya que a estas personas no los pueden tocar, no les pueden exigir por estar fuera del marco hacendario; de nueva cuenta son los formales a quienes se les aprieta con estas medidas”, declaró Salas Avilés.
El especialista concluyó que la autoridad federal mantiene sin resolver la situación de la economía informal, un sector que no contribuye directamente a la recaudación, pero sí limita la capacidad del Estado para ampliar su base de ingresos.
Salas Avilés finalizó su advertencia indicando que «la autoridad federal sigue siendo incapaz de atender una situación que le conviene regular si lo que buscan es más recaudación”.
Contexto legislativo: Paquete Fiscal 2026
Este endurecimiento fiscal, reportado el 04 de noviembre 2025, se da en medio de rápidos avances legislativos. Senadores de Morena confirmaron que el Paquete Fiscal 2026 y la Ley de Ingresos serán avalados sin cambios, tras reunirse con funcionarios de Hacienda y el SAT.
El Senado ya aprobó el Paquete Económico 2026, incluyendo nuevos impuestos a refrescos, tabaco, videojuegos y plataformas digitales. Expertos de la industria advierten que los nuevos impuestos de Sheinbaum a los cigarros podrían impulsar el mercado ilegal del tabaco, lo que, según sus proyecciones, causaría grandes pérdidas de ingresos a México.
En un tema relacionado con la salud pública y la recaudación, Claudia Sheinbaum y las refresqueras pactaron un acuerdo para reducir el azúcar en las bebidas y evitar la publicidad hacia niños y adolescentes, buscando que «los mexicanos tomen menos refrescos».
La estrategia del Gobierno de Sheinbaum para 2026 parece clara: optimizar la recaudación entre quienes ya cumplen, mediante una vigilancia sin precedentes. Sin embargo, la persistente evasión del elefante blanco de la informalidad plantea la pregunta inevitable: ¿hasta qué punto se puede sostener el erario público apretando únicamente a los mismos contribuyentes?









