El sector financiero mexicano no solo capea las fluctuaciones económicas, sino que consolida una rentabilidad sin precedentes. La revelación de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sobre las ganancias bancos México 2025 expone la inercia con la que las instituciones privadas generan utilidades históricas, a pesar del bajo dinamismo económico reportado.
La banca privada registra cifras récord en 2025
Entre enero y noviembre de 2025, el conjunto de bancos privados que operan en México obtuvo ganancias por 278 mil 106 millones de pesos. Esta cifra, de acuerdo con la información oficial proporcionada por la CNBV, marca un monto sin precedente para un periodo similar desde que existen registros.
La magnitud de este resultado se dimensiona al compararlo con el mismo ciclo del año anterior:
- Términos nominales: Las utilidades se incrementaron un 3.7 por ciento respecto a los 268 mil 108 millones de pesos reportados entre enero y noviembre de 2024.
- Términos reales: Al descontar el efecto de la inflación del periodo, las ganancias de los bancos registraron una ligera caída del 0.07 por ciento.
Estos resultados, señala la CNBV, se presentaron en un entorno marcado por un bajo dinamismo de la actividad económica y en un momento crucial en el que el Banco de México (BdeM) implementó recortes a la tasa de referencia. Dicho instrumento es fundamental, ya que marca el costo al que se financian empresas y familias mexicanas.
Los números sugieren que las ganancias que obtienen las instituciones bancarias se han normalizado tras haber experimentado periodos como 2023, cuando alcanzaron niveles máximos resultado de las elevadas tasas de interés que prevalecían en el país.
Concentración y rendimiento de la banca sistémica
La distribución de estas utilidades históricas se mantiene altamente concentrada en las instituciones que la autoridad considera de importancia sistémica.
Siete grandes jugadores —BBVA, Santander, Banamex, Banorte, HSBC, Scotiabank e Inbursa— concentraron el 77 por ciento de las utilidades totales.
- Monto concentrado: Estas instituciones sumaron 214 mil 451 millones de pesos al concluir noviembre de 2025.
- Variación nominal y real: Esta cifra es 0.01 por ciento mayor en términos nominales, pero 3.6 por ciento menor en términos reales, si se compara con los 214 mil 422 millones de pesos reportados en el mismo periodo de 2024.
Es importante destacar que Citi fue excluido de este grupo de bancos, ya que hasta diciembre de 2025 cumple un año completo de haberse concretado su separación de Banamex.
El margen financiero, pilar de las utilidades
Uno de los indicadores clave que explica la solidez de las ganancias bancarias es el margen financiero. Este margen se obtiene principalmente de la diferencia entre los ingresos por intereses que fueron cobrados a los deudores y los gastos por intereses pagados.
Según la CNBV, el margen financiero sumó 836 mil 448 millones de pesos entre enero y noviembre del año pasado. Esta cifra resultó 3.5 por ciento superior en términos reales si se compara con lo reportado en el mismo periodo de 2024.
Los ingresos obtenidos por la banca a través del cobro de intereses ascendieron a 1 billón 646 mil 704 millones de pesos, mientras que los gastos por intereses fueron de 810 mil 256 millones de pesos.
Finalmente, la información disponible también señala que, como medida de previsión, los bancos privados generaron reservas para eventuales pérdidas por 195 mil 893 millones de pesos en los primeros once meses de 2025. Esta cantidad es 11.9 por ciento mayor en términos reales si se compara con lo reportado en el mismo lapso de 2024.
La paradoja de la rentabilidad
Mientras el Banco de México recorta su tasa de referencia buscando incentivar la actividad económica, y en un contexto de bajo dinamismo general, las grandes instituciones bancarias de México han logrado consolidar un nivel de utilidades que rompe todos los récords históricos. La concentración de casi el 80% de estas ganancias en solo siete bancos sistémicos plantea preguntas obligadas sobre la justicia de los márgenes financieros y el verdadero impacto de las políticas monetarias en el costo del financiamiento para las familias y empresas. ¿Hasta qué punto la normalización de utilidades elevadas es sostenible sin que se traduzca en una mayor inclusión financiera y menor costo crediticio para el consumidor final?









