Claudia Sheinbaum, en comentarios emitidos cerca del 29 de enero de 2026, explicó que los reclamos públicos que enfrentó el expresidente Felipe Calderón en París se entienden por sí mismos. Sheinbaum sostuvo que las manifestaciones son una respuesta directa y tardía a la violencia extrema registrada en el país durante el sexenio de Calderón (2006-2012).
La raíz histórica de los reclamos: el sexenio 2006-2012
El análisis de Sheinbaum se centró en vincular la reacción civil contra el exmandatario con la fallida estrategia de seguridad implementada en su administración. La candidata presidencial (al momento de los comentarios) estableció que los reclamos contra Felipe Calderón, observados en un contexto internacional como París, son una manifestación directa de las consecuencias de la declarada «guerra contra el narcotráfico».
Sheinbaum afirmó que la brutalidad y el incremento en los índices de inseguridad de aquel periodo son suficientes para explicar el rechazo público actual que enfrenta el exmandamás panista. La lógica presentada es que el costo humano y social de esa época no se olvida, trascendiendo fronteras y años.
Implicaciones de la protesta internacional
Que las manifestaciones contra un exmandatario mexicano se produzcan en el extranjero, como ocurrió en París, lleva el debate sobre la rendición de cuentas a una plataforma global. Aunque el texto no especifica el contexto exacto del viaje de Felipe Calderón, la crítica de Sheinbaum destaca que la visibilidad de estos actos subraya la percepción persistente de impunidad y el daño institucional dejado por su gobierno en materia de derechos humanos y seguridad.
El hecho de que la violencia histórica se convierta en una señal de repudio años después sugiere que la memoria colectiva sobre el manejo de crisis de seguridad en México sigue siendo un factor decisivo en la evaluación de la figura pública de sus responsables políticos.









