Agencias
CANCÚN.— Morenistas puros rechazan la continuidad de la alianza electoral entre Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) rumbo al proceso de 2027, al considerar que la coalición ha derivado en un desplazamiento sistemático de cuadros de Morena de los espacios de gobierno en Quintana Roo.
“Morena pone los votos y el Verde se queda con los espacios”, afirmó Carlos Balán, exsecretario de Organización de Morena en el estado, al señalar que la relación entre ambos partidos ha sido inequitativa desde la llegada al poder.
Como ejemplo del desequilibrio, Balán enumeró que Cancún es gobernado por Ana Paty Peralta, Puerto Morelos por Blanca Merari, Playa del Carmen por Estefanía Mercado y Tulum por Diego Castañón, perfiles identificados con el PVEM, pese a que —sostuvo— la votación que sostiene a los gobiernos proviene mayoritariamente de Morena.
Añadió que la misma lógica se reproduce en el ámbito estatal y municipal, donde regidurías y secretarías han sido ocupadas por perfiles vinculados al Verde, lo que ha profundizado el malestar entre la militancia morenista.
En el mismo sentido, Erick Sánchez, militante de Morena, advirtió que otro efecto negativo de la alianza ha sido el costo político asimétrico, pues las críticas por errores de gobierno y presuntos actos de corrupción recaen principalmente sobre Morena.
“Hacia fuera la gente no distingue quién es Verde y quién es Morena; quien está pagando el costo político es Morena”, sostuvo, al señalar que muchos de los perfiles cuestionados provienen originalmente del PVEM o mantienen vínculos con ese partido.
Ambos coincidieron en que, de mantenerse una coalición para 2027, debería establecerse un acuerdo proporcional en el ejercicio de gobierno, donde la distribución de posiciones corresponda al número real de votos aportados por cada fuerza política.
“A tantos votos, tantas posiciones. Eso hoy no ocurre. Y si no hay condiciones para eso, lo mejor es que no exista alianza en lo local”, planteó Sánchez.
Balán añadió que el escenario político actual es distinto al de 2018 y 2022, por lo que considera que la base morenista ya no estaría dispuesta a repetir un esquema donde —dijo— “se pusieron el chaleco guinda, pero siguen siendo verdes”.
El debate interno ocurre mientras la definición formal sobre coaliciones para el proceso electoral de 2027 depende de las dirigencias nacionales de Morena y PVEM, que hasta ahora no han fijado postura pública sobre la continuidad de la alianza en Quintana Roo.
SIM









