Por Martín G. Iglesias
Mientras los ciudadanos con derecho al voto no acudamos a cumplir con nuestra responsabilidad de emitir el voto en cada elección Constitucional, los partidos políticos y los grupos de poder fácticos seguirán con el control de quien debe o le toca gobernar el país, el estado o el municipio; así como quiénes integran la Cámara Alta y la Cámara Baja; además de los congresos locales y los del Poder Judicial.
Hoy, mi análisis es sobre la apatía ciudadana por las elecciones. Por ser el último proceso electoral para la Gubernatura en Quintana Roo, tomaré como referencia lo ocurrido en el 2022, cuando los votantes quintanarroenses decidieron gubernatura y diputaciones locales; donde la Unidad Técnica de Comunicación Social del Instituto Electoral de Quintana Roo (Ieqroo), definió siete campañas para incentivar al ciudadano a acudir a las urnas.
Dichas campañas fueron: “Haz equipo con el Ieqroo, vota el 5 de junio”; “mi próximo destino es el 5 de junio, vota libre”; “alianza estratégica entre universidades públicas y privadas”; “mi razón de votar”; “soy joven y votar me cae bien” y la de “agradecimiento”. Además de la supuesta promoción de los partidos políticos, candidatos(as) y asociaciones civiles; pero con todo ello, el domingo 5 de junio de 2022, la participación ciudadana fue del 54%, es decir, del 1 millón 328 mil 285 en la lista nominal, solo participaron 717 mil 274 personas. En la elección del 2016, la participación fue de 54.02%, con una lista nominal de 1 millón 083 mil 297 con derecho a votar, solo llegaron a las urnas 585 mil 197 ciudadanos.
Con estos antecedentes, quienes resultan ganadores no se deben a la ciudadanía, solo al grupo político que le postuló para el cargo al Gobierno, pues del 100 por ciento de los participantes, ganaron con la mitad más uno, es decir, con un 27 por ciento de los votos totales, poco más de 150 mil seguidores “fieles” de una población de 2 millones de habitantes; mismo caso sucede en los municipios.
Entonces, llega el momento que estos gobernantes necesitan legitimarse, pero lo hacen con programas sociales dirigidos a quienes estuvieron en su lista de votantes el día de la elección. Sus padrones de beneficiarios con programas, las comunidades donde harán la obra y el apoyo a las organizaciones civiles, lo hacen basado en “su lista” para el acarreo del voto el día de la elección.
Además, la apatía ciudadana para votar, permite que los partidos políticos hagan simulación en la designación de candidatos(as) con acciones informativas, el impulso a la paridad de género que debe estar presente las cuotas afirmativas para jóvenes e indígenas y la población de LGBTTTIQ+, no se respetó en la elección pasada, conforme a lo dispuesto en los lineamientos electorales 2022. Desde ahí, ya están mal los partidos que postulan a personas sin pertenecer a los grupos con cuotas de acciones informativas, porque si engañaron al árbitro electoral, ¿Qué se espera que hagan con el ciudadano?
Lo voy a dejar claro; los partidos políticos seguirán mandando en los procesos electorales hasta que el ciudadano tome la decisión de participar, informado o no, debe ejercer el voto; cuando superemos el 75 por ciento de participación electoral en los procesos, es entonces que empezaremos a mandar, todo lo demás, es una simulación y agandalle de quienes mandan en los partidos. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, vivía en la colonia Pitic de Hermosillo, Sonora, cuando me enteré por radio del asesinato de candidato a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta, en la gira vespertina en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, Baja California.
La noticia ese 23 de marzo de 1994 en ese estado natal del ahora extinto Colosio Murrieta, corrió como reguero de pólvora; sectores sociales de todos los niveles, doctrinas, creencias e ideales políticos, se reunieron en diferentes puntos de la ciudad y unos más hicieron caravanas para llegar a Magdalena de Kino, pues la distancia desde Hermosillo hasta el lugar no supera los 200 kilómetros.
Manlio Fabio Beltrones Rivera era el gobernador de Sonora le dijo a los Colosio Murrieta que el candidato había recibido un “palazo” en la cabeza, no se atrevió a decirles que era un “balazo”; ya por la noche informó en el sistema de comunicación del Estado que el candidato oriundo del municipio Magdalena de Kino había muerto.
Manlio ha descrito el asesinato como una herida que el tiempo no cierra, subrayando que México perdió a su candidato y que él personalmente lamentó profundamente la pérdida de Colosio y la tragedia para su familia. Políticos como Dante Delgado expresaron que, “México perdió sin duda una oportunidad histórica en el penoso camino de su transición democrática”. Al tiempo…









