Agencias
BACALAR.- El “Grupo Inmobiliario Cuántico 1,2,3,4” solicitó ante la Dirección General de Impacto y riesgo Ambiental (Dgira), el cambio de uso de suelo de más de 5 hectáreas en el ejido Aarón Merino Fernández, donde pretende realizar el Complejo Residencial Xaman-Ha, informó hoy la propia dependencia federal.
“El proyecto busca consolidar un desarrollo integral que cubra necesidades de vivienda, hospedaje temporal y servicios complementarios en una zona de crecimiento urbano planificado, fortaleciendo la oferta turística y residencial de Bacalar sin extender la frontera de ocupación hacia áreas de conservación”, argumentan los promoventes.
Para llevar a cabo las obras, es necesaria la remoción de la flora y la fauna en el sitio; porque dentro de esta superficie se proyecta una superficie construida de 50 mil 411.17 metros cuadrados, que integra áreas habitacionales, de esparcimiento, vialidades internas, circulaciones peatonales y vehiculares, amenidades y servicios generales.
El desglose de las principales edificaciones contempladas en el proyecto es el siguiente: “Torre Nauyaca” (uso mixto): 1,981.65 m²; “Torre La Pinta” (uso exclusivo de amenidades) con 1,504.83 m² de construcción y “Torre Coralillo” (uso mixto), con 1,981.65 m². El resto de la superficie construida corresponde a espacios comunes, áreas de recreación y servicios complementarios, “los cuales han sido diseñados bajo criterios de funcionalidad, integración paisajística y sustentabilidad ambiental”.
El desarrollo contempla obras de preparación del sitio, desmonte selectivo, trazo y nivelación del terreno, construcción de vialidades internas, instalación de redes hidráulicas, sanitarias y eléctricas, y la edificación de viviendas, comercios y áreas de uso común. Estas actividades se desarrollarán bajo un programa de manejo ambiental que regula el control de emisiones, el uso responsable de agua y la disposición adecuada de residuos sólidos, de acuerdo con las normas oficiales mexicanas aplicables. Durante la operación, se implementarán sistemas de captación de agua pluvial, tratamiento de aguas residuales y reforestación con especies nativas, buscando mantener un equilibrio entre la infraestructura y los procesos naturales del ecosistema.
El tiempo estimado para la ejecución de la etapa de construcción es de aproximadamente 4 años, dependiendo del programa de obra y la logística de edificación.
Una vez concluida la fase constructiva, se considera que la operación del complejo tendrá una vida útil superior a 30 años, tomando en cuenta las características de diseño, infraestructura, materiales empleados y los programas de mantenimiento preventivo que se implementarán para garantizar su funcionamiento a largo plazo.
SIM









