Leslie Gordillo/CARIBE PENINSULAR
CANCÚN.- Ante el impacto que el consumo de sustancias y nuevas conductas adictivas está teniendo principalmente en jóvenes, urge fortalecer las estrategias de prevención y concientización, señaló Liliam Negrete Estrella, directora de un Centro de Integración Juvenil (CIJ).
Destacó que toda medida encaminada a disminuir el consumo de productos que generan adicción, es positiva, aunque reconoció que con el tiempo suelen surgir mecanismos para evadir restricciones.
No obstante, enfatizó que el eje central debe ser la generación de conciencia sobre la adicción como una enfermedad, así como sobre los daños y consecuencias que provoca, especialmente cuando el consumo inicia a edades tempranas.
«El principal riesgo es el daño directo al cerebro, cuyo desarrollo se completa aproximadamente a los 25 años de edad. Cuando un joven inicia el consumo muy temprano, se limita su desarrollo cerebral y con ello funciones que van a determinar su vida adulta”, alertó.
Actualmente, puntualizó, se atiende en el CIJ a un mayor número de personas que en años anteriores, aunque la prevalencia se mantiene principalmente en jóvenes de entre 15 y 20 años, muchos estudiantes y personas funcionales, para quienes el consumo comienza a normalizarse como parte de su vida cotidiana, lo que incrementa el riesgo de adicción.
En cuanto a las sustancias de mayor impacto, detalló que el consumo de marihuana continúa siendo el más frecuente entre los jóvenes que acuden a atención, seguido por el uso de estimulantes como el cristal y las metanfetaminas.
Estas últimas, advirtió, representan un reto mayor tanto en el tratamiento como para las familias, debido a los cambios severos de estado de ánimo y a la necesidad, en muchos casos, de atención prehospitalaria especializada.










