
México esquiva el golpe comercial de Trump y su moneda lo celebra
El peso mexicano recupera terreno y supera los 19.90 por dólar, impulsado por la decisión de Estados Unidos de excluir al país de nuevos aranceles globales.
Efecto dominó: cómo impacta la decisión comercial de Trump en México
La economía mexicana respiró aliviada. Ayer, el presidente Donald Trump anunció una nueva ronda de aranceles globales, pero esta vez México quedó fuera de la lista. El resultado fue inmediato: el peso mexicano se apreció con fuerza, mientras el dólar perdió impulso. La reacción es, en parte, un reflejo del alivio que se vive en los mercados, pero también de las posibilidades que se abren para México en medio de la tensión comercial global.
Una ganancia momentánea, ¿o un cambio de tendencia?
El tipo de cambio spot se ubicó en 19.9768 pesos por dólar, frente a los 20.4556 del día anterior, lo que representa una ganancia de 2.34% para la moneda nacional. El peso operó en un rango entre 19.8669 y 20.2825 unidades, reflejando alta volatilidad pero también confianza renovada.
El Índice Dólar (DXY), que mide la fortaleza del billete verde frente a otras seis divisas, retrocedió 1.57%, ubicándose en 102.04 unidades. Este debilitamiento del dólar es clave para explicar la apreciación del peso, aunque la narrativa local también importa.
“El mercado sigue tomando el anuncio como una buena noticia para México, ya que da al país la oportunidad de ganar mercado”, señaló Banco Base.
El factor TMEC: escudo comercial frente a Washington
México y Canadá lograron evadir los nuevos aranceles gracias al acuerdo comercial TMEC, que ha servido como una especie de paraguas ante las decisiones unilaterales de la administración Trump. Sin embargo, la estabilidad del tratado pende de un hilo político.
Trump no dejó pasar la oportunidad para criticar el TMEC, al que calificó como “el peor acuerdo en la historia estadounidense” y llamó al Congreso a desmantelarlo. No es la primera vez que lanza este tipo de advertencias, pero sí la más contundente en meses, lo que genera ruido entre inversionistas.
Claudia Sheinbaum reacciona: continuidad diplomática y estrategia comercial
Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum intentó calmar las aguas. Aseguró que México mantendrá un canal de diálogo abierto con Estados Unidos para resolver tensiones comerciales, particularmente en sectores estratégicos como el automotriz, acero y aluminio.
Este tono conciliador, aunque firme, parece haber sido bien recibido por los mercados. La presidenta mostró disposición a defender los intereses nacionales sin escalar el conflicto, apostando por la diplomacia económica en tiempos de incertidumbre global.
¿Qué significa esto para el Caribe Mexicano y el sur del país?
Aunque los efectos macroeconómicos del tipo de cambio suelen sentirse con mayor intensidad en la frontera norte y en los sectores exportadores, el fortalecimiento del peso también tiene implicaciones locales. Un dólar más barato abarata insumos importados y puede contener presiones inflacionarias en destinos turísticos como Cancún, Playa del Carmen y Tulum, donde el turismo internacional depende directamente del tipo de cambio.
Además, sectores como el comercio minorista y la industria de servicios en Yucatán y Quintana Roo podrían beneficiarse de esta relativa estabilidad, al facilitar la adquisición de productos y tecnología del exterior.
México gana tiempo, pero no puede bajar la guardia
El peso mexicano celebra, pero el entorno sigue siendo volátil. La exclusión de los aranceles es una victoria táctica, no estratégica. La amenaza de Trump sobre el TMEC y su campaña proteccionista continúan latentes, y México debe prepararse para escenarios menos favorables.
La clave estará en cómo se articule la política exterior y económica en los próximos meses. La ventana de oportunidad está abierta: México puede posicionarse como un socio confiable frente a un mundo cada vez más dividido por guerras comerciales.