El peso mexicano cerró la jornada del lunes 26 de enero de 2026 con una cotización de 17.36 unidades por dólar, según los registros de Banco de México (Banxico). Esta cifra representa una depreciación mínima de solo 0.01 por ciento, reflejando una volatilidad extremadamente baja en los mercados.
Pese a la estabilidad de la jornada, la divisa mexicana mantiene un sesgo bajista de corto plazo a la espera de datos económicos de alto impacto, y sigue aprovechando la disminución del atractivo sobre el dólar estadounidense, un factor que le permitió ganar cerca de 30 centavos la semana previa.
Cotización y balance de mercado del 26 de enero
La apreciación semanal previa del peso fue directamente alimentada por la incertidumbre generada por las amenazas de Donald Trump de tomar control sobre Groenlandia, un factor geopolítico que desestabilizó brevemente al billete verde. Sin embargo, la jornada de este lunes mostró un ajuste casi nulo.
Según los datos de Banxico, el tipo de cambio se ubicó en los 17.36 pesos por dólar. Si se observa el precio directo al consumidor en las instituciones financieras, Banamex reportó que el dólar se vendía en ventanillas bancarias a 17.77 pesos cada uno.
El comportamiento marginal del peso contrastó con la debilidad generalizada del dólar a nivel global. El índice dólar (DXY), que compara la fortaleza de la divisa estadounidense contra seis monedas principales, registró una caída de 0.45 por ciento, ubicándose en 97.01 enteros. En sintonía, el índice dólar de Bloomberg (BBDXY) disminuyó 0.43 por ciento, hasta los mil 187 puntos.
Factores de riesgo y catalizadores en el radar
Los analistas de Monex han identificado varios eventos macroeconómicos y políticos que servirán como catalizadores para el tipo de cambio durante el resto de la semana, los cuales tienen la capacidad de romper el actual ambiente de baja volatilidad.
Calendario de eventos clave para el peso/dólar
A corto plazo, la paridad peso-dólar podría mantener su sesgo bajista siempre y cuando los datos económicos esperados no alteren el panorama de tensiones geopolíticas contenidas. Los inversores deben prestar especial atención a la siguiente lista de eventos:
- Decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed).
- Publicación de la balanza comercial en México.
- Nuevos discursos y declaraciones de Donald Trump.
- Datos de producción industrial en Japón.
- Cifras de inflación de Tokio.
Inquietudes geopolíticas y de política interna de EE. UU.
Más allá de los indicadores macroeconómicos, el mercado continúa evaluando el impacto de varias tensiones políticas que influyen directamente en la fortaleza del dólar y, por extensión, en la paridad con el peso.
Los expertos señalan que la atención sigue centrada en la posible invalidación de los aranceles que fueron impuestos durante el Liberation Day. Además, persiste la probabilidad de que se presente un nuevo cierre de gobierno en Estados Unidos hacia el final de la semana, escenario que inyecta una dosis extra de incertidumbre al mercado global.
Los inversores también seguirán los comentarios de los funcionarios estadounidenses y europeos relacionados con el progreso de las negociaciones en torno a Groenlandia.
Perspectivas a largo plazo para el peso mexicano
A pesar de la depreciación marginal de la jornada, las expectativas a futuro para la divisa mexicana se mantienen optimistas. Los analistas, encuestados en la Encuesta Citi, estiman que el peso tendrá una racha positiva y cerrará 2026 con una perspectiva favorable, lo que sugiere que los movimientos diarios deben ser interpretados bajo la lente de los eventos específicos y no como una tendencia sostenida de largo plazo.
El mercado se encuentra ahora en una tensa calma, balanceando un cierre marginalmente negativo con la inminente decisión de la Fed. ¿Será suficiente la decisión de política monetaria para reavivar la volatilidad o la incertidumbre geopolítica, como los posibles aranceles y el potencial cierre de gobierno, seguirán siendo el motor principal del movimiento del peso durante la semana?









