La pugna ideológica al interior de la Secretaría de Educación Pública (SEP) escaló, forzando a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a fijar postura. Ante el conflicto interno SEP 2025 desatado por las diferencias entre Marx Arriaga y Mario Delgado, la mandataria defendió la unidad del movimiento, aunque dejó abierta la permanencia del director de Materiales Educativos.
El debate interno en la Secretaría de Educación Pública
El 29 de diciembre de 2025, durante la conferencia matutina llevada a cabo en Palacio Nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó las «recientes diferencias» que han marcado la agenda educativa.
La tensión se hizo pública la semana anterior, cuando el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, defendió la política de la Nueva Escuela Mexicana, asegurando que se trata de una política de Estado.
Esta defensa se produjo poco después de las polémicas declaraciones del director general de Materiales Educativos de la SEP, Marx Arriaga, quien hizo un llamado a organizar:
- Contrapesos reales frente a los poderes hegemónicos.
- Contrapesos frente a los operadores políticos que, aseveró, buscan privatizar la educación.
Consultada sobre el tema, la presidenta Sheinbaum desestimó la gravedad de la situación, preguntando: “¿Cuál rebelión interna?”.
La cuarta transformación y el portador de la verdad absoluta
La mandataria utilizó el debate para enfatizar el papel del pueblo en el movimiento de la Cuarta Transformación (4T) y fijar una línea ideológica clara respecto a quién detenta la verdad.
Sheinbaum Pardo recordó que el movimiento al que pertenece siempre ha luchado por el derecho a la educación, y afirmó que ahora esa lucha se libra «con más fuerza todavía».
Enseguida, subrayó un punto central de su filosofía política:
> “Nadie es portador, una persona no puede ser portadora de las ideas de la cuarta transformación. ¿Saben quién es el único?, el pueblo de México, es quien nos ve, quien nos mira, quien ve lo que hacemos.”
La presidenta también insistió en que el legado del ex presidente López Obrador está inmerso en el pueblo y que es el mismo pueblo quien juzga el trabajo que se realiza. “Nadie es portador de la verdad absoluta de la cuarta transformación, nadie. Eso le pertenece al pueblo”, concluyó.
Permanencia de Arriaga, la clave del equilibrio
A pesar de su defensa de la unidad, la presidenta reconoció que “hay debate interno, es normal que haya debate interno”, pero insistió en que la Secretaría de Educación Pública tiene que cumplir con su principal función: garantizar el derecho a la educación.
En este contexto, la presidenta reconoció el liderazgo de Mario Delgado:
- Reconoció que Mario Delgado está haciendo un «muy buen trabajo» al frente de la SEP.
- Insistió en que “hay quienes no están de acuerdo, pero todos tenemos que trabajar en equipo”.
Sobre el futuro inmediato de Marx Arriaga, cuya postura generó la fricción, se le preguntó directamente si se mantendría en su puesto. Sheinbaum respondió: “Ya dependerá de él, pero nosotros no… está bien que haya ideas distintas, lo que es importante es que se trabaje en equipo”.
Reiteró el respaldo a Delgado y finalizó el tema afirmando que “Hay veces que hay desacuerdos, pero no pasa nada”.
Un llamado a proteger la libertad de expresión
Fuera del ámbito educativo, la presidenta Sheinbaum también abordó un tema sensible para la prensa, haciendo un llamado a la fiscalía para aclarar la acusación por terrorismo contra el periodista Rafael León.
En este caso, la presidenta fue enfática al señalar que debe considerarse “la libertad de expresión por encima de todo”. No obstante, acotó que si existe un delito cometido por el periodista, debe ser un “delito probado, real”, y la fiscalía tiene que explicarlo, siempre y cuando “no tenga que ver con su trabajo periodístico.”
Las declaraciones, dadas a conocer el 29 de diciembre de 2025 por Néstor Jiménez y Enrique Méndez, dibujan un panorama de gestión presidencial donde el debate interno es permitido, siempre y cuando no desvíe el trabajo institucional de la 4T. El peso de la permanencia de un funcionario clave en Materiales Educativos queda ahora en una decisión personal, en un claro intento por contener la crisis en la SEP.









