Alejandro Peza/CARIBE PENINSULAR
CHETUMAL.- El ingreso de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), modalidad regional, del proyecto Perfect Day México ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) abrió el análisis formal sobre los efectos que este desarrollo turístico podría generar en Mahahual, particularmente en los servicios básicos como el abastecimiento de agua, el suministro de energía eléctrica y la gestión de los residuos sólidos, en una comunidad que carece de infraestructura suficiente para atender una demanda de gran escala.
La solicitud fue presentada el 9 de diciembre de 2025 por la empresa Cielo Asoleado S. de R.L. de C.V., promovente del proyecto, el cual se proyecta sobre una superficie total de 82.58 hectáreas, incluyendo zona federal marítimo terrestre. El desarrollo consiste en un parque acuático orientado al turismo de cruceros, con una capacidad máxima de hasta 21 mil visitantes diarios, además de una plantilla aproximada de 2 mil 500 colaboradores.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el consumo de agua potable. De acuerdo con la MIA, la operación del parque demandará un volumen total de 3 millones 151 mil 254 metros cúbicos de agua al año. Esta cifra se deriva tanto del consumo operativo general como de las pérdidas asociadas al funcionamiento de cuerpos de agua recreativos, como albercas y atracciones acuáticas. La estimación parte de un aforo diario de 23 mil 500 personas, entre turistas y personal, lo que representa una carga considerable para una zona con recursos hídricos limitados.
Aunque el suministro de agua podría realizarse a través de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), la empresa optó por un sistema propio de abastecimiento mediante una Planta de Ósmosis Inversa. Esta planta se ubicará en el área de servicios del proyecto y ocupará una superficie cercana a los 2 mil 900 metros cuadrados. Para su operación se requiere la concesión de aprovechamiento de aguas subterráneas ante la Comisión Nacional del Agua, así como la perforación de dos pozos, uno de extracción y otro para la disposición del rechazo salino.
Este esquema plantea un reto adicional, ya que el manejo de la salmuera y su inyección al subsuelo deberá cumplir con estrictos criterios técnicos y ambientales, con el fin de evitar afectaciones al acuífero y a los ecosistemas cercanos. Además, el volumen de agua requerido contrasta con la disponibilidad real del recurso en la región y con las necesidades de la población local, que en temporadas de alta demanda enfrenta limitaciones en el servicio.
En cuanto al saneamiento, el proyecto contempla una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales con capacidad para procesar más de 7 mil metros cúbicos diarios. El agua tratada se destinará al riego de áreas verdes y a labores de limpieza, lo que permitiría reducir el consumo de agua potable. No obstante, la operación constante de esta infraestructura también implica costos energéticos y técnicos, además de la vigilancia permanente para garantizar que las descargas cumplan con la normatividad vigente.
Otro de los servicios que enfrentará una presión significativa es el suministro de energía eléctrica. El proyecto requerirá una demanda estimada de 25 mil KVA, la cual será cubierta por la Comisión Federal de Electricidad mediante dos alimentadores subterráneos de media tensión. Cada uno se dimensionará al cien por ciento de su capacidad, con un sistema redundante que permita asegurar la continuidad del servicio.
Este nivel de consumo eléctrico resulta elevado si se compara con la infraestructura actual de Mahahual, una comunidad con poco más de 2 mil habitantes, cuya red eléctrica ya presenta limitaciones en periodos de alta ocupación turística. La incorporación de un proyecto de esta magnitud obligará a reforzar la capacidad instalada y a mantener condiciones de operación estables, tanto para el parque como para la población local.









