Alejandro Peza
CHETUMAL.-La organización ambientalista Greenpeace exhibió públicamente una serie de omisiones, inconsistencias y presuntas falsedades en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto turístico Perfect Day que se pretende desarrollar en el puerto de Mahahual, en la zona sur de Quintana Roo.
En un posicionamiento difundido esta semana, la agrupación señaló que, de aprobarse en las condiciones actuales, el proyecto representaría una amenaza directa para el ecosistema costero y marino del Caribe mexicano, así como para diversas especies enlistadas en categoría de riesgo conforme a la normatividad ambiental vigente.
De acuerdo con el análisis técnico realizado por la organización, la MIA presentada por los promoventes del complejo turístico minimiza impactos acumulativos sobre el arrecife mesoamericano, omite información detallada sobre corrientes marinas y procesos de sedimentación, y no establece medidas claras de mitigación frente al dragado y la modificación de la línea costera.
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En su comunicado Greenpeace enlisto 10 puntos de las posibles afectaciones al medio ambiente de la zona de Mahahual.
- A solo 25 metros al sureste del proyecto hay Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano: zonas que por su importancia se quiere su preservación y restauración, ya que en ellas habitan especies representativas del país, endémicas, amenazadas o en peligro de extinción.
- La construcción del megaparque implica desmontar más de 16 hectáreas de cobertura vegetal. Esto pone en riesgo a tres especies de mangle: rojo, blanco y botoncillo, las tres en categoría de amenazada.
- En la MIA-R la empresa únicamente da cuenta de 39 especies de fauna dentro del predio del proyecto, pero nuestro análisis identificó al menos 306 especies en la zona. 45 están en riesgo de extinción o protección especial.
- Omite los impactos a las tortugas, y no considera sitios de anidación en el área de playa frente al área del predio.
- Sus intenciones de turismo son contradictorias. Por un lado, pretende involucrar al turista como observador en liberación de crías, y por otro afirma que no pretende ofrecer servicios turísticos con recorridos para observación de tortugas. ¿Cuál es la verdad?
- No detalla riesgos al sistema kárstico y al acuífero. Esto significa que con la construcción de sus albercas y el rio lento se reduce drásticamente la infiltración de agua al subsuelo, es decir, agua para cenotes, pozos naturales, etc. El propio estudio reconoce que el suelo quedará sellado, pero no propone cómo compensarlo.
- Se pretende la perforación de dos pozos: uno de 15 m para extracción de agua y otro de 45 m para inyectar el agua de rechazo al subsuelo. Pero no identifica los riesgos ecológicos de perforar e inyectar agua al acuífero. Lo que entra al subsuelo llega al mar y también al agua potable.
- En Mahahual no existe un sitio de disposición final para residuos sólidos urbanos. ¿Cuánto y cómo será el manejo de los residuos de 23,500 personas/día (considerando turistas y trabajadores)? Se esperarían 6,336.50 toneladas anuales de residuos sólidos urbanos.
- No hay estudios o pruebas de que el ecosistema soporte 21,000 turistas al día. Actualmente Mahahual ya sufre de limitaciones básicas de servicios como: alumbrado, calles pavimentadas, basura, servicios médicos y no precisamente mejorarán con la llegada de más personas.
- No se considera el desplazamiento de pequeños negocios turísticos y el acaparamiento de recursos, como el agua. Según el INEGI y análisis comunitarios, las rentas han aumentado su costo en 340% y los servicios básicos en 180% en otros puntos de la región que han sido sobreexplotados por turismo masivo.
En resumen: la MIA-R presenta diversas omisiones y falsedades que, de aprobarse el proyecto, representan una amenaza para el ecosistema y especies en categoría de riesgo. La comunidad de Mahahual NO está en contra del turismo ni del desarrollo. Está en contra de que se imponga sin garantías legales, sin certeza y sin respeto al territorio. Aún estamos a tiempo de evitar un daño ambiental irreversible. La Selva Maya no es un parque de diversiones. Es un sistema vivo, complejo y fundamental para el equilibrio ambiental del país.
Además Greenpeace advirtió que la zona donde se planea el desarrollo forma parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado el segundo arrecife más grande del mundo, y que cualquier alteración podría generar daños irreversibles en corales, pastos marinos y manglares, ecosistemas clave para la protección contra huracanes y la captura de carbono.
Asimismo, la organización denunció que la MIA no presenta estudios completos sobre la presencia de especies protegidas como tortugas marinas, caracol rosado y diversas especies de coral incluidas en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
En ese sentido, subrayó que la falta de información científica suficiente impide evaluar de manera integral los riesgos ambientales.
“Autorizar un proyecto de esta magnitud sin estudios sólidos y transparentes vulnera el derecho de la población a un medio ambiente sano”, señaló Greenpeace en su comunicado, en el que también hizo un llamado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que realice una revisión exhaustiva y garantice un proceso abierto a la participación ciudadana.










