Agencias
PLAYA DEL CARMEN- El uso de parquímetros y de inmovilizadores vehiculares, conocidos como “arañas”, en el centro de la ciudad requiere mayor señalización, mejor difusión y un proceso más ágil para el retiro de los dispositivos, a fin de evitar afectaciones a trabajadores, usuarios y turistas, advirtió Ramón Cárdenas, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de la Riviera Maya.
En entrevista, el representante de este sector señaló que el esquema de parquímetros es una práctica común en zonas céntricas de ciudades turísticas en México y el mundo, pero subrayó que en Playa del Carmen aún existen áreas de oportunidad en la forma en que se informa y aplica el sistema.
«Desafortunadamente, en lo personal, te ponen una ‘araña’ y sí te da la molestia del mundo. Es incómodo, es latoso el procedimiento», añadió.
Indicó que, aunque existen parquímetros físicos y una aplicación digital para realizar pagos y registrar la placa del vehículo, la señalización actual no es suficientemente clara, ya que en muchos puntos se limita a marcas en el pavimento, lo que genera confusión entre quienes no están familiarizados con este tipo de control de estacionamiento.
El dirigente empresarial reconoció que la colocación de “arañas” es una medida permitida, pero consideró que el procedimiento para su liberación resulta complicado y tardado, situación que provoca molestia entre los automovilistas y puede afectar la percepción del destino, especialmente entre visitantes.
Por ello, planteó la necesidad de reforzar la señalética vertical, delimitar de forma más visible las zonas reguladas y agilizar los tiempos de respuesta una vez realizado el pago correspondiente, con el objetivo de que el parquímetro cumpla su función de ordenamiento urbano sin generar fricciones innecesarias.
Sostuvo que el parquímetro no debe verse como un problema, sino como una herramienta que, bien aplicada, puede mejorar la movilidad y la imagen del centro de la ciudad, siempre que se privilegie la información clara y un servicio eficiente para la ciudadanía y el turismo.
SIM









