La Facultad de Arquitectura de la UNAM se mantiene en paro el 20 de enero de 2026 sin diálogo efectivo. Los estudiantes desconocen la validez de una encuesta sobre el levantamiento del paro y rechazan asistir a mesas de negociación convocadas unilateralmente por la dirección. Esto eleva la tensión y pone en riesgo el calendario escolar 2026-2.
El rechazo estudiantil a la encuesta y las mesas de diálogo
El 20 de enero de 2026, la falta de comunicación entre los alumnos en protesta y las autoridades universitarias en Ciudad de México es palpable. Los estudiantes de la Facultad de Arquitectura (UNAM) aseguran desconocer la encuesta que la dirección aplicó la semana pasada. Esta encuesta buscaba medir la decisión de seguir o levantar el paro de actividades.
La asamblea estudiantil señala que el instrumento de la dirección carece de legitimidad y transparencia. La crítica principal es que no se presentaron datos verificables, gráficas ni criterios claros sobre los resultados obtenidos. En consecuencia, los jóvenes consideran que la encuesta no representa la voluntad de la comunidad.
La convocatoria fallida del 20 de enero
Pese a este panorama de tensión, la dirección de la facultad emitió un comunicado anunciando la reanudación de las mesas de trabajo para el 20 de enero. Específicamente, se convocó a la comunidad a una mesa de trabajo enfocada en el tema de salud mental para el mediodía de ese día.
Sin embargo, los jóvenes reclaman que la convocatoria se hizo sin el consenso estudiantil. Debido a esta falta de aviso y acuerdo, la asamblea de estudiantes decidió no asistir a la mesa, lo que revela que el diálogo no existe entre ambas partes. Existe una alta probabilidad de que esta reunión no tenga quorum, confirmando la ausencia de voluntad por parte de la asamblea.
Intervención al Consejo Universitario y la amenaza académica
La prolongación de la protesta ha llevado a los alumnos a escalar la disputa a una instancia superior. Alumnos de esta facultad leyeron una carta que será presentada ante el Consejo Universitario de la UNAM. El objetivo es que la máxima autoridad intervenga en la situación.
La frustración estudiantil está canalizada directamente hacia la líder de la facultad. Los estudiantes consideran que la directora de Arquitectura, Mónica Cejudo, ha demostrado ser incompetente para manejar y atender las demandas que motivaron el cese de actividades.
El calendario 2026-2 bajo presión
La realidad académica muestra que el semestre corre serio peligro. El calendario escolar de la UNAM establece que el periodo 2026-2 comienza el 3 de febrero.
Si bien ambas partes —alumnos y autoridades— niegan que exista un riesgo inminente de perder el semestre, la persistencia del paro, sumada a la falta de mesas de negociación legítimas y a la negación de las autoridades, pone mucha presión sobre el cumplimiento de estas fechas. La urgencia de una resolución es clara dada la proximidad del inicio del siguiente periodo.
La desconexión actual entre la asamblea estudiantil y la dirección, evidenciada por encuestas rechazadas y convocatorias unilaterales, sugiere que la solución requiere la intervención de un poder superior. ¿Podrá la presión del calendario académico forzar un diálogo real antes de que la inactividad consuma las oportunidades de la comunidad, poniendo fin al ciclo 2026-1 de forma abrupta?









