La Cámara de Diputados ha sido escenario de un intenso debate sobre el primer informe presidencial de Claudia Sheinbaum. Los grupos parlamentarios confrontaron sus visiones acerca de la política interior y exterior de la administración, dejando en evidencia puntos de vista encontrados sobre el desempeño del gobierno en su primer año de gestión.
La polarización en la política interior
Durante la glosa del informe, la política interior generó un profundo desacuerdo entre las fuerzas políticas, con la oposición y la mayoría defendiendo posturas radicalmente distintas.
Las críticas de la oposición: Inseguridad, corrupción y autoritarismo
Diputados del PRI, PAN y MC coincidieron en señalar que la política interior de Sheinbaum no ha logrado superar desafíos como el incremento de la inseguridad, la corrupción y la falta de diálogo entre las fuerzas políticas del país.
Miguel Alonso Reyes, del PRI, lamentó que, tras el primer año de gobierno, se perciba un «balance deficitario». Destacó la inseguridad persistente, el «clima de desconfianza», la «erosión de las instituciones» y la «falta de transparencia» como características del gobierno. También criticó la «centralización del poder», que, a su juicio, «lleva a un debilitamiento del federalismo». Además, Alonso Reyes apuntó que la eliminación de organismos autónomos y las «amenazas» al Instituto Nacional Electoral son «claros indicios de una tendencia autoritaria» en un país donde el crimen organizado «controla territorios enormes en medio de la impunidad» y existe un «diálogo nulo» con la oposición.
Por su parte, Lilia Olivares, del PAN, afirmó que «la herencia política del ex presidente Andrés Manuel López Obrador» se ha perpetuado, permitiendo que se prolonguen problemas de inseguridad, corrupción y debilitamiento institucional y democrático. Según Olivares, Sheinbaum «no ha querido corregir esta realidad y menos castigar las omisiones de la administración anterior». La legisladora también enfatizó que la «política errónea de abrazos y no balazos» no logró frenar a los grupos del crimen organizado. Asimismo, consideró que la reforma al Poder Judicial es un elemento de inestabilidad interior, pues «sin jueces autónomos no habrá justicia ni democracia», lo que derivaría en la «construcción de un régimen autoritario disfrazado de popular».
La defensa de la mayoría: avances y «narrativa de posverdad»
En sentido contrario, los partidos de la mayoría defendieron la gestión gubernamental, calificando de «mezquino» el rechazo de la oposición a reconocer los avances.
Javier Herrera Borunda, del PVEM, destacó la transparencia y el combate a la corrupción, además de una baja en los índices de diversos delitos de alto impacto, como logros de la actual administración.
Joaquín Zebadúa, de Morena, criticó la «narrativa de la posverdad» de las bancadas de oposición, con la que «quieren generar pérdida de confianza en el gobierno», al tiempo que omiten éxitos como el hecho de que «más de 13 millones de personas hayan salido de la pobreza de 2018 a la fecha». Zebadúa subrayó que los opositores «vienen y hablan de autoritarismo y lo pueden hacer porque estamos viviendo en un régimen democrático donde hay libertad de expresión».
Discrepancias sobre la política exterior de México
El análisis de la política exterior también reveló divisiones marcadas entre los legisladores.
La visión oficialista: Estabilidad, soberanía y liderazgo global
Desde la mayoría, se resaltó el papel de México en el ámbito internacional, impulsado por el liderazgo presidencial.
La petista Karina Rojo Pimentel enfatizó que la «preparación y prestigio de Sheinbaum» han posicionado al país como «un referente de estabilidad, crecimiento y soberanía». Aseguró que la presidenta «es reconocida globalmente como una de las líderes más capaces y respetadas», calificando de «inconcebible que la oposición no lo destaque». Rojo Pimentel también destacó que México «se ha consolidado como el principal socio comercial de Estados Unidos, superando los 500 mil millones de dólares en exportaciones», incluso a pesar de las dificultades de negociar con el presidente Donald Trump. «México es un país soberano, fuerte y se le respeta. No es el patio trasero de nadie. Nuestra economía y diplomacia siguen firmes, y hoy podemos decir que la política exterior de México está íntimamente ligada al bienestar de su pueblo», concluyó.
Pedro Vázquez, también del PT y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, ponderó la «capacidad de diálogo y firmeza de Sheinbaum en defensa de la soberanía», la cual, según dijo, «es reconocida en todo el orbe». Afirmó que México tiene una «política exterior democrática y estratégica».
La crítica opositora: reactividad y falta de agenda propia
En contraste, la oposición manifestó su preocupación por lo que considera una política exterior sin rumbo propio y la ineficacia de la Cancillería.
Diego Rodríguez Barroso, del PAN, evaluó que México mantiene una política exterior «centrada en responder a las presiones de Estados Unidos, sin construir una agenda propia». Criticó duramente el desempeño del canciller Juan Ramón de la Fuente, señalando que «no hay secretario de Relaciones Exteriores». Lo acusó de no ejercer sus funciones como «verdadero canciller», de no haber «sido capaz de concertar una reunión de alto nivel entre Sheinbaum y Donald Trump» y de no haber «tenido capacidad de alzar la voz en Washington para frenar el tráfico de armas».
Claudia Ruiz Massieu, de MC y ex titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, reconoció los esfuerzos del actual gobierno para defender a los migrantes mexicanos en Estados Unidos ante la política de deportaciones de Trump. Sin embargo, alertó que el país solo tiene una «política reactiva» ante Washington, al tiempo que ha «perdido protagonismo en el diálogo con América Latina, Europa y Asia».
La Cámara de Diputados ha reflejado una vez más la profunda polarización que define el escenario político nacional. Las visiones encontradas sobre el primer informe de Sheinbaum no solo evidencian el choque ideológico, sino que también plantean interrogantes sobre el rumbo y la gobernabilidad del país. ¿Logrará la administración construir puentes en medio de tan contundentes señalamientos de la oposición?









