El 22 de febrero de 2026, una serie coordinada de narcobloqueos y quema de vehículos se registró en Jalisco, Michoacán y Tamaulipas. Estos eventos, atribuidos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), representan una respuesta directa a un operativo de seguridad federal en Tapalpa, Jalisco, dirigido contra presuntos líderes criminales, incluyendo la posible captura de «La Leona».
Origen y alcance de la disrupción: el operativo en Tapalpa
La activación del Código Rojo en Jalisco se desencadenó tras operativos federales en el municipio de Tapalpa. La evidencia sugiere que la violencia observada es una represalia directa del CJNG ante la interrupción de sus operaciones y la posible detención de figuras clave. Este patrón de respuesta se ha documentado previamente en escenarios donde las organizaciones criminales buscan disuadir a las fuerzas del orden y generar caos.
Geografía de la disrupción: puntos críticos y afectaciones por estado
Los incidentes se concentraron en regiones estratégicas para la operación de los cárteles, particularmente el CJNG, que ejerce control significativo en las zonas afectadas. La simultaneidad de los eventos en tres estados distintos subraya una capacidad de coordinación logística y operativa avanzada.
Jalisco: epicentro de la reacción
- Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG): Se reportaron incendios de vehículos y bloqueos en vialidades principales como Calzada Independencia, Periférico y Avenida Alcalde.
- Zona Sur del Estado: Disturbios impactaron accesos hacia el sur, particularmente rutas que conectan con Tapalpa y municipios aledaños.
- Carreteras Federales: Presencia de camiones incendiados y uso de «ponchallantas» en diversos tramos carreteros.
- Otros municipios: Puerto Vallarta (carretera federal 200, Mascota-Las Palmas), Mascota, Talpa de Allende, Mixtlán, Atenguillo y San Sebastián del Oeste también reportaron incidentes.
Michoacán: extensión de la violencia
- Tierra Caliente: Bloqueos y vehículos incendiados en la carretera Buenavista – Tepalcatepec (altura de Santa Ana y Puente de Fierro).
- Crucero a La Ruana: Cierres y quema de autos en la vía Apatzingán – Buenavista.
- Región Zamora: Disturbios en tramos carreteros alrededor de Zamora, afectando la conectividad con Jalisco.
- La Piedad: Incidentes similares en los accesos a este municipio, punto clave en la frontera con Guanajuato y Jalisco.
Tamaulipas: afectaciones en el noreste
- Reynosa: Bloqueos e incendios en diversos sectores, incluyendo el Libramiento Matamoros-Monterrey y la Carretera a San Fernando.
- Matamoros: Bloqueos en vialidades estratégicas con uso de camiones y ponchallantas.
- Vías Federales: Objetos ponchallantas en las salidas de Reynosa, paralizando el tráfico.
- Otros municipios: Nuevo Laredo también observó bloqueos y vehículos incendiados.
Tácticas operativas del crimen organizado: análisis de la respuesta
La reacción observada el 22 de febrero de 2026 representa una táctica consolidada de los grupos delictivos para disuadir operaciones de seguridad. Se ha documentado que la quema de vehículos y el bloqueo de vías estratégicas buscan generar caos, dificultar el movimiento de las fuerzas del orden y ejercer presión sobre la población civil. Este patrón de respuesta se activa ante la detención de figuras clave o la interrupción de sus operaciones logísticas. El análisis técnico indica que esta estrategia busca maximizar el impacto mediático y operativo, dispersando los recursos de las fuerzas de seguridad y generando una percepción de ingobernabilidad.
Implicaciones de la coordinación multirregional del CJNG
La simultaneidad de los eventos en tres estados distintos subraya una capacidad de coordinación logística y operativa avanzada por parte de las organizaciones criminales, específicamente el CJNG. Este nivel de respuesta sugiere una estructura jerárquica y de comunicación robusta, capaz de activar células en diversas geografías de manera casi instantánea. La evidencia sugiere una planificación previa para este tipo de escenarios de contingencia.
Estrategias de contención y perspectivas de seguridad
Ante la escalada, las autoridades federales y estatales han desplegado operativos de seguridad reforzados en las zonas afectadas. Se ha observado la implementación de patrullajes aéreos y terrestres, así como la emisión de alertas a la población para evitar las áreas de riesgo. La contención de estos eventos requiere no solo una respuesta táctica inmediata, sino también una estrategia integral que aborde las redes financieras y logísticas de los grupos criminales, así como la inteligencia para anticipar estas reacciones. La persistencia de estos patrones de violencia demanda una reevaluación continua de las tácticas de seguridad y una mayor coordinación interinstitucional.
Recomendaciones operativas para la población
Las autoridades recomiendan a la población de las zonas afectadas permanecer en sus viviendas y evitar traslados por carretera en las rutas que conectan estos tres estados mientras se restablece el orden. Se insta a monitorear las actualizaciones en tiempo real a través de las cuentas oficiales de la Guardia Nacional Carreteras, el Gobierno de Jalisco, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán y la Vocería de Seguridad Tamaulipas.










