Desde la Ciudad de México llegan malas noticias para Morena. La más reciente encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez para EL UNIVERSAL confirma que el partido guinda ya no trae el impulso arrollador que dejó la elección presidencial.
En febrero de 2025 registraba 46% en intención de voto para diputados federales. Un año después cae a 34%. Doce puntos menos. Sigue en primer lugar, sí. Pero la curva ya no es ascendente. El “efecto ganador” comienza a diluirse.
Y en ese mismo paquete viene un discreto, pero claro, “ubícate” para el Partido Verde.

A nivel nacional, el PVEM aparece con apenas 7% de intención de voto. Está por debajo del PAN (14%) y de Movimiento Ciudadano (12%), y apenas un punto arriba del PRI (8%). Muy lejos de cualquier narrativa de partido dominante o con fuerza propia determinante.
Ese porcentaje no es menor en clave local. En Quintana Roo, el Verde ha insistido en un trato privilegiado dentro de la alianza Morena-PVEM. Pero el dato nacional es contundente.
Y no se puede omitir que Quintana Roo es escenario central entre los acuerdos entre guindas y verdes en el contexto nacional.










