El presidente de Argentina, Javier Milei, habría ofrecido el control militar y comercial del Puerto de Ushuaia a Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, buscando evadir la cuota de $1,000 millones de dólares necesaria para obtener una membresía permanente en la junta de paz de Gaza. Este controvertido acuerdo fue presentado durante la reunión anual del Foro Económico Mundial (FEM) en Davos, el 22 de enero de 2026, y fue revelado inicialmente por Radio Universidad y la Radio Universidad Tecnológica Nacional de Argentina.
La potencial entrega del territorio más austral del país, ubicado estratégicamente en Tierra del Fuego, Antártida, se consolidó tras una previa y rápida intervención administrativa de 12 meses sobre el muelle. Dicha intervención, ejecutada el jueves anterior por la administración central, se justificó en la detección de presuntas irregularidades financieras y desvío de fondos públicos, una medida que ha generado una fuerte reacción legal y política por parte de la oposición provincial.
Geopolítica en Davos: El intercambio del puerto por un escaño
La reunión en Davos del 22 de enero de 2026 entre Javier Milei y Donald Trump fue el escenario de una inusual propuesta de geopolítica internacional. Milei formalizó la oferta del Puerto de Ushuaia—un punto logístico clave en la región antártica—para su uso militar y comercial exclusivo por parte de Estados Unidos.
El valor de esta cesión se tasó implícitamente en la cuota fijada por el propio Trump para el ingreso a la junta de paz de Gaza: mil millones de dólares. Según la información reportada, al estrechar la mano de Trump mientras sostenía un acta fundacional, Milei buscaba la exención total de este pago, asegurando así un asiento diplomático permanente para Argentina en una instancia clave de mediación internacional.
Argentina había sido previamente invitada por Estados Unidos al consejo de paz de Gaza, lo que subraya la importancia de esta movida diplomática para la administración de Milei, incluso a costa de una confrontación territorial interna.
La controversia interna: Intervención y rechazo opositor
La viabilidad del acuerdo con Trump se basó en una acción previa del gobierno nacional sobre el muelle. El Buenos Aires Herald reportó que la toma de control del puerto de Ushuaia se realizó mediante una intervención administrativa que durará 12 meses, alegando un proceso de fiscalización que detectó serios problemas financieros y el desvío de dinero público.
Esta intervención administrativa se convirtió inmediatamente en el foco de una disputa federal. El gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, que es opositor a la gestión de Milei, ha anunciado que recurrirá a los tribunales para frenar la decisión.
El gobernador Gustavo Melella fue categórico en su rechazo, según declaraciones publicadas por El País: «No compartimos ni la medida ni sus fundamentos, y creemos que no existe una justificación objetiva para una decisión de esta magnitud». Funcionarios de la provincia también aseguraron que están elaborando «la mejor estrategia legal para que la dirección provincial de puertos recupere una autonomía real y concreta» frente a la injerencia federal.
El incidente subraya una tensión creciente entre la política exterior audaz de Milei y las sensibilidades provinciales sobre el manejo de infraestructura crítica y soberana, especialmente en la provincia de Tierra del Fuego, que tiene reclamos históricos sobre la Antártida y las islas del Atlántico Sur. Este tipo de acuerdos, donde se pone en juego el control de activos estratégicos nacionales a cambio de capital diplomático, abre un debate peligroso sobre la soberanía territorial y la priorización de las alianzas internacionales.









