México ha asumido la presidencia del Comité de Áreas Naturales Protegidas (ANP) de América del Norte a partir del 30 de enero de 2026, un rol que posiciona al país como eje rector en la coordinación de estrategias trinacionales de conservación durante un periodo clave. Esta rotación, que incluye a Estados Unidos y Canadá, establece la agenda prioritaria enfocada en la conectividad biológica transfronteriza y la resiliencia climática de los ecosistemas compartidos, demostrando un liderazgo regional en política ambiental.
La designación de México como presidente subraya la necesidad de integrar la visión del sur de Norteamérica en la planeación a largo plazo. Históricamente, el comité ha enfrentado el reto de armonizar las políticas de conservación, muy dispares entre los desiertos y selvas tropicales del sur y los grandes bosques boreales del norte. El principal matiz que aporta la gestión mexicana es la priorización de la conservación socioambiental, integrando a las comunidades locales y pueblos originarios en los modelos de gestión de las ANP.
Implicaciones de la presidencia mexicana en la agenda de conservación trinacional
El Comité de ANP de América del Norte opera bajo la égida de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) y es un espacio técnico clave para el cumplimiento de los acuerdos ambientales regionales. La presidencia mexicana, que tradicionalmente dura un año, requiere un esfuerzo administrativo considerable para balancear los intereses de conservación entre las tres naciones.
Un ángulo que a menudo se omite en el análisis superficial es el impacto de esta presidencia en la seguridad hídrica. La interconexión de las ANP a lo largo de las fronteras no solo se enfoca en especies migratorias, sino también en la gestión de cuencas binacionales críticas, como el Río Bravo/Grande y los ecosistemas que alimentan el Golfo de México. La agenda de 2026 necesitará abordar cómo los modelos de gestión mexicanos pueden transferirse a contextos de alta presión demográfica y sequía severa en el suroeste de Estados Unidos.
El desafío de la continuidad y los nuevos enfoques
El éxito de esta presidencia se medirá por su capacidad para dar continuidad a programas existentes de monitoreo de biodiversidad y, al mismo tiempo, introducir nuevos marcos adaptativos frente a la emergencia climática. La administración anterior se centró en la modernización de los sistemas de información geográfica para las ANP. México, sin embargo, debe impulsar la aplicación práctica de esos datos para generar políticas territoriales vinculantes.
Una de las críticas a los comités trinacionales es su enfoque ocasional en proyectos piloto aislados. El verdadero valor de la presidencia mexicana sería escalar los proyectos de restauración ecológica para que impacten regiones enteras, no solo puntos específicos. Esto implica un rediseño de la cooperación financiera entre las agencias ambientales de los tres países.
Prioridades de trabajo del Comité ANP 2026 bajo el liderazgo de México
El plan de trabajo de México para 2026 establece objetivos claros que demuestran una perspectiva rigurosa sobre la urgencia climática y biológica. La estructura programática se enfoca en tres ejes principales, cada uno con objetivos operativos específicos:
| Eje de Acción | Objetivo Estratégico | Advertencia de Implementación | | :— | :— | :— | | Conectividad y Corredores Biológicos | Identificación y protección de rutas migratorias terrestres y marinas críticas (Ej. Mariposa Monarca, especies de aves playeras). | El desarrollo de infraestructura transfronteriza (carreteras, oleoductos) debe someterse a veto ambiental estricto. | | Resiliencia Climática | Desarrollo de protocolos comunes para evaluar la vulnerabilidad de las ANP a eventos extremos (incendios, huracanes) y estrategias de manejo de especies sensibles. | La financiación debe priorizar la capacitación de personal en campo, no solo la investigación teórica. | | Manejo Socioambiental | Integración formal de saberes tradicionales y participación comunitaria en la toma de decisiones sobre el uso de recursos dentro de las zonas de amortiguamiento de las ANP. | La simplificación de trámites burocráticos es clave para no desincentivar la participación local. |
Estructura y mandato del Comité de Áreas Naturales Protegidas
El Comité está compuesto por altos funcionarios de las agencias ambientales de México, Estados Unidos y Canadá. Su función no es la de ejecutar directamente las acciones de conservación, sino la de facilitar el intercambio de buenas prácticas, estandarizar metodologías de monitoreo y establecer los marcos de referencia para la cooperación técnica. El peso político de la presidencia mexicana en 2026 radica en su capacidad para elevar los temas de conservación a las mesas de alto nivel del T-MEC, asegurando que el desarrollo económico no socave la protección ambiental.
La presidencia mexicana es una prueba operativa de su compromiso con la conservación. Si bien el liderazgo regional es un honor, la presión recae en entregar resultados tangibles antes de la próxima rotación, particularmente en un año marcado por la polarización política y las tensiones comerciales en Norteamérica.








