
En un escenario global convulso por las nuevas medidas arancelarias impuestas por Estados Unidos, México ha logrado salir con saldo positivo. Claudia Sheinbaum, visiblemente satisfecha, subrayó que no habrá nuevos aranceles fuera de los ya existentes, gracias a la relación de respeto con la administración de Trump y la cobertura legal del T-MEC.
El escudo del T-MEC: la carta fuerte de México ante la nueva política arancelaria de Trump
Estados Unidos anunció un giro drástico en su política comercial: aranceles globales del 25% a productos fuera de tratados preferenciales. Sin embargo, México, al estar dentro del T-MEC, logró que la mayoría de sus exportaciones queden exentas.
“El acuerdo alcanzado en la última llamada telefónica con Trump mantiene las mercancías del tratado libres de aranceles”, afirmó Sheinbaum desde Palacio Nacional.
Además de este blindaje, México podría reducir aún más los aranceles a ciertos productos fuera del T-MEC si avanza en el combate al tráfico de fentanilo, una nueva condición geopolítica que reconfigura el vínculo bilateral.
Industria automotriz: punto clave en la negociación
Uno de los sectores más expuestos al nuevo contexto es la industria automotriz, que representa el 30% de las exportaciones mexicanas a EU. Empresas alemanas como Volkswagen, Mercedes-Benz y Volvo, que operan desde México, exportan fuera del marco del T-MEC, por lo que enfrentaban riesgos inmediatos.
Sheinbaum confirmó reuniones con directivos de estas firmas. El objetivo: migrar su producción al paraguas del T-MEC, aumentando el contenido regional (México-Canadá) para beneficiarse de las reglas de origen.
“La Secretaría de Economía iniciará un diálogo con estas empresas para garantizar su integración al tratado”, indicó la presidenta.
Este paso es crucial para mantener la competitividad y evitar la pérdida de empleos en estados con fuerte presencia automotriz, como Puebla, Guanajuato y San Luis Potosí.
Acero y aluminio: negociaciones abiertas y cautela estratégica
Aunque no hubo incremento inmediato de aranceles para el acero y el aluminio, la negociación sigue abierta. El canciller y ahora secretario de Economía, Marcelo Ebrard, mantiene conversaciones directas con Howard Lutnick, secretario de Comercio de EU, lo que evidencia la importancia geoestratégica del tema.
“Se ha construido una buena relación con Lutnick, lo cual es clave para las pláticas que continuarán la próxima semana en Washington”, adelantó Sheinbaum.
México frente al mundo: entre el T-MEC y la diversificación comercial
A pesar del alivio temporal, Sheinbaum admitió que la cláusula de “nación más favorecida” de la OMC ha dejado de aplicarse para Estados Unidos, cerrando una puerta para exportaciones fuera de tratados.
No obstante, hay un nuevo frente: el tratado de libre comercio con la Unión Europea, cuya firma está próxima. Esto se alinea con la estrategia de diversificación comercial para reducir la dependencia del mercado estadounidense, un plan largamente postergado y ahora urgente.
¿Y la oposición? Narrativas divididas y cálculo político
Desde la oposición, las críticas no tardaron en llegar. Algunos sectores expresaron frustración por la ausencia de sanciones contra México, sugiriendo que el gobierno federal buscó “pactar con Trump” en vez de confrontar.
Sheinbaum fue directa: “Hay quienes apuestan a que le vaya mal a México. No les interesa el país, sino regresar por sus fueros”.
En su visión, el nuevo modelo comercial representa un avance respecto al antiguo TLC firmado en los 90, que se basaba en mano de obra barata. Hoy, México busca un rol más digno: exportar conocimiento, integración productiva y capacidad de negociación.
México navega la tormenta global con cautela y estrategia
En un contexto de repliegue globalista y creciente proteccionismo, México logra una posición estable gracias al T-MEC y a una estrategia de contención diplomática. Las próximas semanas serán clave: el diálogo con Washington sobre sectores sensibles definirá el rumbo económico de corto y mediano plazo.
México no solo esquivó los aranceles: consolidó una narrativa de soberanía, cooperación y defensa de sus intereses, en un entorno internacional cada vez más volátil.