México enfrenta un riesgo real e inminente de perder la certificación que lo acredita como país libre de sarampión, una situación atribuida directamente a la caída sostenida en las coberturas de vacunación durante los últimos nueve años. Andreu Comas García, investigador científico de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), advirtió el 25 de enero de 2026 que el descenso en la protección poblacional ha permitido el resurgimiento de la enfermedad y su extensión a múltiples estados.
La causa principal de la crisis sanitaria radica en que la cobertura nacional se ha ubicado peligrosamente entre el 80 y 90 por ciento, muy por debajo del 95 por ciento necesario para asegurar la protección colectiva. Esta deficiencia es especialmente alarmante: entre 2021 y 2022, la documentación oficial reveló que solo uno de cada tres niños de seis años contaba con un esquema completo de vacunación.
El análisis de la deficiencia: la brecha de vacunación
La preocupación de la UASLP trasciende las fronteras mexicanas, ya que la nación, junto con Estados Unidos y Canadá, comparte un riesgo elevado de perder el estatus sanitario regional que certifica la eliminación del sarampión. El análisis de Comas García identifica dos puntos de falla estructural en el sistema de prevención:
1. Cobertura insuficiente y acumulada
La disminución porcentual, aunque pueda parecer menor, se traduce en millones de personas sin protección, favoreciendo el regreso no solo del sarampión, sino también de otras enfermedades prevenibles. El investigador subraya que estas deficiencias en los esquemas de vacunación se han acumulado desde el año 2015.
2. Eliminación del refuerzo clave en la adolescencia
Otro factor que ha exacerbado la vulnerabilidad es la eliminación del refuerzo contra el sarampión y la rubéola programado a los 12 años. Esta decisión ha contribuido directamente a que una porción significativa de jóvenes y adultos se encuentre desprotegida ante la enfermedad.
Perfil epidemiológico atípico: el sarampión en adultos
Uno de los matices críticos que se pasa por alto en el análisis habitual es que el sarampión no es una enfermedad exclusiva de la infancia en este brote. Los datos confirman que nueve de cada diez casos se presentan en personas menores de 40 años.
Mientras el 37 por ciento de los casos sí corresponde a menores de nueve años, casi el 60 por ciento se concentra en el grupo etario de entre 10 y 39 años. Esto refleja claramente las deficiencias acumuladas desde 2015, afectando a adolescentes y adultos jóvenes que no recibieron la protección completa en su momento.
Puntos calientes, movilidad y la amenaza del mundial de futbol
La movilidad interna e internacional de personas amplifica el riesgo. El sarampión representa hoy uno de los principales problemas sanitarios en América del Norte, y México es un nodo de alto flujo, especialmente con Estados Unidos y Canadá.
El brote inicial, identificado en Chihuahua, fue contenido, pero el virus se ha dispersado a otras entidades. La geografía actual de los casos muestra una concentración crítica en el occidente y centro del país:
- Jalisco: Concentra cerca de la mitad de los casos confirmados a nivel nacional.
- Ciudad de México: Mantiene una tendencia creciente, aunque con un porcentaje menor de casos hasta la fecha.
El científico Comas enfatizó la preocupación por la proximidad del Mundial de Futbol, un evento con sedes confirmadas en Nuevo León, Jalisco y Ciudad de México, lo que incrementará dramáticamente el flujo de personas y la posibilidad de dispersión viral masiva.
Estudio de caso en San Luis Potosí y riesgo en bebés
San Luis Potosí ha confirmado tres casos en lo que va del año: dos en bebés (dos y once meses) y uno en una mujer adulta. Estos contagios están directamente relacionados con un caso importado desde Chiapas. El investigador destacó que estados como Guerrero, Chiapas y San Luis Potosí presentan una alta movilidad de trabajadores temporales, lo cual actúa como un mecanismo de dispersión rápido para el virus.
El riesgo es mayor para los bebés cuando las madres no fueron vacunadas antes del embarazo. En estos casos, los menores quedan expuestos a desarrollar la enfermedad ya que dependen de la protección natural que se transmite durante la gestación, y esta protección simplemente no existe.
Riesgos sanitarios y advertencias sobre complicaciones
El sarampión es una enfermedad extremadamente contagiosa. En contextos de baja vacunación, una sola persona puede infectar entre 14 y 16 individuos.
Aunque la mayoría de los pacientes se recupera, el sarampión conlleva el riesgo de complicaciones graves que la población debe conocer:
| Síntomas iniciales típicos | Complicaciones graves y secuelas | Advertencia biológica clave | | :— | :— | :— | | Malestar general y fiebre alta (supera los 40 °C). | Neumonía. | Puede provocar una pérdida parcial de la memoria inmunológica. | | Exantema (erupción en la piel) que inicia en la cara y se extiende al cuerpo. | Infecciones cerebrales. | Debilita la protección adquirida previamente contra otras enfermedades. | | Tos, estornudos, dolor de garganta y ojos enrojecidos. | Inflamación de ganglios en el cuello y decaimiento marcado. | Requiere aislamiento riguroso para evitar la propagación. |
Conclusión: la corresponsabilidad social es indispensable
La crisis de sarampión expone fallas sistémicas que requieren una respuesta urgente que vaya más allá de la acción gubernamental. El investigador de la UASLP insistió en que no basta solo con vacunar a niños pequeños; es necesario revisar y completar los esquemas en personas mayores de seis años. La corresponsabilidad social resulta indispensable para cerrar la brecha de inmunidad. Quienes desconozcan su estatus de vacunación deben acudir a los servicios de salud, buscar atención inmediata ante cualquier sospecha y respetar rigurosamente el aislamiento para contener la propagación del virus.









