Desde Toulon, Francia, el eje franco-alemán ha elevado el tono en la crisis ucraniana. Emmanuel Macron y Friedrich Merz abogan por nuevas sanciones contra Rusia, presionando a Vladimir Putin tras su negativa a dialogar con Volodymir Zelensky, lo cual comprometería una promesa hecha a Donald Trump, intensificando la urgencia de la diplomacia internacional.
El ultimátum franco-alemán y la promesa rota a Trump
El presidente francés, Emmanuel Macron, junto al canciller alemán, Friedrich Merz, tras una sesión plenaria de la 25ª reunión del gabinete franco-alemán en Toulon, sureste de Francia, el 29 de agosto de 2025, advirtieron sobre las consecuencias de la postura rusa. Macron fue contundente al afirmar que, si el presidente ruso Vladimir Putin no se reúne con su homólogo ucraniano Volodymir Zelensky de aquí al lunes, «eso querrá decir que el presidente Putin se la habrá jugado» al expresidente estadounidense Donald Trump.
«Eso no puede quedar sin respuesta», señaló el mandatario francés durante una rueda de prensa conjunta. Adelantó que este fin de semana hablará con el presidente Trump y, «si constatamos la semana próxima que, de nuevo, tras meses de promesas incumplidas, no ocurre, abogaremos muy claramente por que se impongan sanciones primarias y secundarias» contra Rusia. Esta postura conjunta subraya la firmeza del eje franco-alemán ante la falta de avances diplomáticos prometidos.
La postura alemana: Conflicto prolongado y apoyo inquebrantable a Ucrania
Por su parte, el canciller alemán Friedrich Merz, destacó la preparación de los aliados de Kiev para un escenario de larga duración. Merz señaló que la guerra en Ucrania «podría durar todavía muchos meses», pero que los aliados están «preparados» para mantener su ayuda. Para Alemania, «mantener esta ‘coalición de voluntarios'» es una «prioridad» del eje franco-alemán, una alianza que engloba a la treintena de aliados de Ucrania, principalmente europeos.
Según el dirigente alemán, estos países están «dispuestos, en un amplio consenso, a ayudar a Ucrania de manera muy concreta». Merz atribuyó la falta de diálogo a Putin, afirmando que el líder ruso no tiene «ninguna voluntad» de entrevistarse con Zelensky, ya que planteó «condiciones previas absolutamente inaceptables». Esta visión refuerza la necesidad de la presión internacional a través de sanciones.
Kiev presiona: La urgencia en un contexto de escalada
Francia y Alemania aseguraron que, ante la reticencia rusa, presionarán para que se adopten sanciones suplementarias. Merz reiteró el compromiso de la alianza al término de un consejo de ministros franco-alemán en la ciudad portuaria, declarando: «No abandonaremos a Ucrania«.
Desde Kiev, el propio Volodymir Zelensky había pedido el jueves a los dirigentes europeos, en una videoconferencia, «mantener la presión» con miras a un encuentro de alto nivel entre Ucrania y Rusia. La urgencia se vio acentuada por los bombardeos de gran magnitud contra la capital ucraniana en la noche del miércoles al jueves, que mataron al menos a 25 personas, un recordatorio trágico de la necesidad de actuar. Próximamente, Macron y Merz se reunirán con sus homólogos de 30 países dispuestos a ofrecer garantías de seguridad a Ucrania, buscando prevenir una reanudación del conflicto una vez este finalice.
Perspectivas de la diplomacia europea frente a la intransigencia rusa
La firmeza mostrada por Francia y Alemania en Toulon marca un punto de inflexión en la estrategia europea frente a la guerra en Ucrania. La exigencia de nuevas sanciones contra Rusia, vinculada a la falta de cumplimiento de compromisos diplomáticos, plantea un escenario de creciente tensión. ¿Será suficiente esta presión para forzar un diálogo o la escalada de sanciones solo profundizará el estancamiento de un conflicto que se vislumbra aún lejano a su fin?