La tensión política en México alcanzó un nuevo hito el 28 de agosto de 2025. Las recientes agresiones en el Senado, protagonizadas por Alejandro Moreno Cárdenas y Gerardo Fernández Noroña, se trasladaron al Consejo General del INE. Este explosivo debate expone la creciente violencia política INE y las profundas fracturas entre los partidos nacionales.
El debate en el INE: La confrontación por las agresiones en el Senado
El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) se convirtió en escenario de un álgido debate. Representantes de Morena, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN) llevaron ante el órgano electoral el caso de la agresión perpetrada por el dirigente nacional del tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, contra el presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Gerardo Fernández Noroña, y la trifulca consecuente.
Durante casi una hora, los dimes y diretes se prolongaron, a pesar de los exhortos para limitarse al tema en discusión. En ese momento, el INE debatía los lineamientos para el uso del padrón electoral y la lista nominal para las elecciones locales de Coahuila del próximo año.
Morena: «Moreno Cárdenas encarna la corrupción y la violencia política»
Guillermo Santiago Rodríguez, representante de Morena ante el INE, sostuvo que los hechos en la Comisión Permanente ameritan una pausa en el tema y cuestionó al líder del PRI. Argumentó que no es posible normalizar la violencia en la vida democrática, como ya lo habían advertido en el mismo Consejo la semana anterior.
> «Alejandro, Alito Moreno no sólo encarna la corrupción del viejo régimen, sino que ahora también exhibe la violencia como método político. Las imágenes que todo México observó son claras y este no es un hecho aislado, ni un calor del momento, es la expresión más pura de la podredumbre del priismo contemporáneo. Alito Moreno es la cara fiel del PRI, autoritaria, insultante y violenta. El priismo es el porrismo», indicó Santiago Rodríguez.
Subrayó que la violencia, en cualquiera de sus expresiones, es reprobable. Sin embargo, su gravedad se multiplica cuando proviene del presidente de un partido político. «Y por eso desde hoy advertimos, porque ya nos mostraron su verdadero rostro, por eso vienen tan enojados y bravucones hoy, porque es el sello de la casa, los golpes», agregó. Los representantes morenistas enfatizaron que “Alito Moreno no es ningún perseguido político, sino más bien es un delincuente con fuero, es un criminal y estuvo expuesto a los ojos de todo el país”. Ernesto Alejandro Prieto, consejero del Poder Legislativo de Morena, añadió que en la acción de Moreno hay “responsabilidad administrativa, ética y potencialmente penal”.
La defensa de PRI y PAN: «El porro mayor de este país es Noroña»
Emilio Suárez Licona, representante del PRI, respondió que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”. Apuntó que “todos los partidos políticos hemos sido testigos y actores, sin excepción, de tomas de tribuna, confrontaciones en tribuna y altercados en tribuna». Suárez Licona recalcó que, curiosamente, para la “desmemoria de muchos personajes de la izquierda, fue la propia izquierda el actor principal en la gran mayoría de estos pasajes históricos”.
Al referirse directamente al senador Gerardo Fernández Noroña, lo definió como un personaje controvertido, polémico y un provocador natural. Argumentó que “el Presidente del Senado, quien por mandato de ley debe promover la cordialidad y el buen desarrollo de la sesión, acumuló una serie de provocaciones fuera del buen manejo y cordialidad”. Como ejemplo, mencionó que Noroña “constantemente se enfrascó en distintas y burdas y ofensivas en contra de la Senadora Lilly Téllez”.
Por su parte, Víctor Hugo Sondón, representante del PAN, señaló a los integrantes de Morena que “además de que son chillones, son provocativos, son agresores”.
> «Aquí estuvo Noroña sentado antes de que usted llegara y la cantidad de improperios que dijo aquí fue suficiente como para abolir el diccionario de la Real Academia. Está usted defendiendo al menos indicado, ojalá se lo hubieran aconsejado», reprochó Sondón.
Luego de una serie de críticas al legislador, el panista recalcó: “Usted mencionó la palabra ‘porro’, el porro mayor de este país es Noroña, hasta reconocido por muchos de sus militantes, el porro mayor de este país es Gerardo Fernández Noroña. La verdad es que no me gusta hablar de eso, porque me hubiera gustado que estuviera aquí para, ahora sí poder defenderse y no salir corriendo”.
Marcela Guerra, consejera del Poder Legislativo del PRI, replicó: “yo sufrí violencia política siendo Presidenta de la Cámara de Diputados, no una, muchas veces, de una forma injusta. Obviamente tuve que mantener por la institución, mantenerme ecuánime, mantenerme incólume, mantenerme con una visión en el que uno tiene que tener precisamente buscar el equilibrio de todo el pleno de 500 diputadas y diputados. No fue así por el presidente del Senado, Fernández Noroña, ha sido constantemente un violentador del género”.
Entre los reclamos, Guillermo Santiago Rodríguez respondió a priístas y panistas que “el PRI y el PAN que antes se peleaban tanto, ahora son hermanitos y se defienden juntos, porque son igual de mentirosos y corruptos”.
El trasfondo: Reclamos de transparencia y la reforma electoral
Momentos antes de que se aprobara el orden del día, la priísta Marcela Guerra pidió la palabra para reclamar “transparencia” a los consejeros electorales. Su reclamo se originó luego de que estos acudieran el martes a una reunión con la Comisión presidencial para la reforma electoral, organizada en la sede de la Secretaría de Gobernación.
> «La sola presencia del INE en esta mesa puede percibirse como una cooptación simbólica. El gobierno podría afirmar que el Instituto avala sus propuestas, aun cuando ello no sea cierto, y por ello resulta indispensable que los consejeros informen con absoluta transparencia los términos de esta reunión y los compromisos adquiridos, si los hubiera. El silencio en este tema sería interpretado como una presunta complicidad», aseveró la legisladora del PRI.
No obstante, esta participación de la priísta no ameritó algún comentario de los integrantes del Consejo General del órgano. Estos episodios reflejan una profunda tensión no solo entre partidos, sino también en la relación entre el poder electoral y el poder ejecutivo, en medio de discusiones cruciales sobre el futuro del sistema democrático.
La discusión en el INE no solo visibiliza una agresión específica, sino que expone la polarización y la normalización de la confrontación como táctica política en Ciudad de México. ¿Será la institución electoral capaz de frenar esta escalada de declaraciones y actos violentos, o estos incidentes son el preludio de un proceso electoral aún más ríspido?