A los 63 años, Demi Moore ha transitado el tumulto de Hollywood hacia una paz inusual. Después de años intensos, con premios y una nominación al Óscar en 2024, la actriz encuentra ahora su verdadero santuario personal y profesional. Gran parte de esa serenidad la halla en su famoso rancho de Idaho, un refugio alejado del foco mediático donde redefine su legado y sus prioridades.
El rancho de Idaho: Un refugio alejado del foco
Demi Moore llega a esta etapa en un momento sereno, viviendo de manera habitual en Hailey, Idaho. La actriz se encuentra soltera y feliz, habiendo encontrado en este estado, lejos del bullicio de Los Ángeles, un refugio de paz. La protagonista de La sustancia adquirió esta propiedad, donde pasa la mayor parte de su tiempo, en el año 2000. Allí vivió con sus tres hijas, Rumer, Scout y Tallulah, tras su separación de Bruce Willis. De hecho, el matrimonio residió en Hailey en 1998, cuando Willis protagonizaba Jungla de cristal.
El rancho cuenta con una espectacular casa de campo de estilo grandmacore (con toques rústicos y vintage) ubicada en plena naturaleza, rodeada de árboles y muy cerca de un río.
La vida de Moore en este entorno se caracteriza por:
- Actividades al aire libre: La intérprete disfruta de la natación en el río, al que llamó «la Riviera Redneck» en una entrevista con el Financial Times en 2023. También practica deportes como el rafting o la pesca.
- Compañía animal: Le encanta disfrutar de largos paseos con sus perros, especialmente con su chihuahua Pilaf, al que lleva a todas partes.
- Paz doméstica: Pasa tardes frías frente a la chimenea de su gran salón, respirando aire puro y viendo animales en libertad.
- Nuevas aficiones: Entre sus pasiones actuales se encuentran la pintura, cultivar un huerto y la cocina, actividades que realiza para desconectar en épocas de mucho ajetreo laboral.
A medida que sus hijas se fueron independizando, Demi Moore ha ido encontrando su propio espacio en soledad, aunque hoy también disfruta de su faceta como abuela de Louetta, la hija de Rumer Willis que nació en 2023.
La proximidad ineludible con Bruce Willis
Aunque su paraíso personal está en Idaho, la actriz también cuenta con una estupenda mansión en Los Ángeles, vital para mantener el contacto con su exmarido. Adquirió esta casa en 2003 por 3.2 millones de dólares.
La mansión de California, que incluye cuatro dormitorios y cinco baños, además de una gran sala de estar a doble altura, una piscina y un enorme jardín con arboleda de robles, es estratégica. Ofrece impresionantes vistas a las colinas de Hollywood y se encuentra a tan solo un kilómetro del hogar en el que residen Bruce Willis y su actual mujer, Emma Heming.
Moore visita con frecuencia a Bruce Willis para pasar tiempo juntos y, sobre todo, para apoyar a Emma Heming en los duros momentos que atraviesa debido a la demencia frontotemporal que le diagnosticaron al actor en 2022, manteniendo con ella una relación excepcional.
Las batallas de Hollywood: Carrera y maternidad en los años 90
La carrera de Demi Moore se vio definida no solo por sus éxitos comerciales, sino también por el reto de conciliar la maternidad con las exigencias de Hollywood, algo que no siempre fue comprendido por sus colegas de la época.
El incómodo rodaje de Algunos hombres buenos
Dos años después de haberse consolidado como estrella gracias al éxito de Ghost, Demi Moore fue elegida para protagonizar Algunos hombres buenos, película basada en la obra teatral homónima de Aaron Sorkin de 1989. En la cinta, que narra la historia de dos marines estadounidenses acusados del asesinato de un compañero, compartió pantalla con Tom Cruise.
Durante la lectura del guion, la intérprete apareció embarazada de casi ocho meses de Scout, su segunda hija con Bruce Willis. En una charla con prensa y aficionados en el New Yorker Festival en octubre pasado, la actriz, entonces de 62 años, recordó ese primer encuentro:
- Reacción de Cruise: «Creo que Tom estaba bastante avergonzado», comentó Moore.
- Sentimiento personal: «Yo, en realidad, no me sentía mal. Me movía bastante, ¿sabes? Pero me di cuenta de que él sentía que era un poco incómodo», añadió la actriz.
Demi Moore señaló que el hecho de unirse al proyecto mientras esperaba a Scout generó mucha presión, ya que sentía que como mujer estaba obligada a elegir entre ser madre o progresar en su carrera profesional. «Me pregunté: ‘¿Por qué no? ¿Por qué no se pueden tener ambas cosas?'», reflexionó, reconociendo la falta de apoyo que existía entonces en comparación con la actualidad.El compromiso con el trabajo:
La actriz reconoció haberse anticipado demasiado al aceptar el trabajo, señalando que miraba atrás y se preguntaba qué intentaba demostrar, llegando incluso a ensayar escenas mientras daba el pecho. El deseo de demostrar que era posible combinar ambos roles la llevó a extremar los cuidados de su cuerpo:
> «Empecé a hacer ejercicio y a ponerme en forma incluso antes de que naciera (…). El día que rompí aguas hice una caminata de dos horas y media. Hice un recorrido en bicicleta de 24 millas y luego estuve bailando en un club de reggae; por eso nació dos semanas y media antes de lo previsto», relató la intérprete de La sustancia.
Moore afirmó que su testimonio ha significado mucho, especialmente al ver cómo las jóvenes se han visto reflejadas en su historia, además de las mujeres de su propia generación.
Amistades, intuición y la era del Brat Pack
Además de sus tres hijas, quienes mostraron lo orgullosas que estaban de su madre cuando fue nominada a un Óscar en 2024, Moore mantiene un círculo cercano de amistades femeninas que valora profundamente. «A medida que me hago mayor, valoro más mis amistades femeninas», dijo Demi Moore en el podcast Good Friend de Jamie Lee Curtis.
En su círculo más íntimo se encuentran la actriz Gwyneth Paltrow, la modelo Amber Valletta y la fotógrafa británica Amanda de Cadenet. Con ellas disfruta de tiempo en Los Ángeles, cenas y largas charlas sobre la vida.
La influencia de Laura Day
Una mujer clave en su vida durante cuatro décadas es la vidente y autora de libros de autoayuda Laura Day, que también ha trabajado con celebridades como Nicole Kidman o Brad Pitt, y de la que es íntima amiga desde hace 37 años.
Moore ha sido una gran defensora de Day, explicando: «He conocido a muchas personas con dones similares, pero ninguna con la precisión de Laura. Mi mayor regalo es la cercanía de nuestra amistad y el segundo, el apoyo que me brinda para confiar en mí misma. Si tengo dudas pero un presentimiento, ella me ayuda a aclararlo. Y, casi siempre, acierta”, según publicó Hello!.
Demi Moore apoyó a Day cuando presentó su libro El Prisma: Siete pasos para sanar tu pasado y transformar tu futuro en un evento celebrado en la casa de Beverly Hills del agente Kevin Huvane, una fiesta a la que asistieron personalidades como Kathy Hilton, Monica Lewinsky y su hija Scout Willis.
El inicio de un ícono
La carrera de Demi Moore abarca 14 películas decisivas. Un momento clave fue St. Elmo, punto de encuentro (1985), un filme generacional que la lanzó a la fama. Esta cinta, junto con El club de los cinco, situó a Moore en el llamado Brat Pack, una generación de jóvenes actores que incluía a Emilio Estevez, Rob Lowe, Andrew McCarthy, Judd Nelson y Ally Sheedy.
Dirigida por Joel Schumacher, la cinta se centró en las dificultades de recién graduados universitarios. St. Elmo fue un éxito comercial y decisivo para Moore, ayudándola a superar un bache personal, pues antes de comenzar el rodaje tuvo que asistir a un centro de desintoxicación para superar sus adicciones.
Nota de estilo: Recientemente, la actriz fue vista en Nueva York con un traje de terciopelo verde y botas de plataforma, acompañada de su chihuahua Pilaf. Esta aparición se da en el contexto de tendencias de la temporada, mientras los medios destacan piezas esenciales como los 7 plumíferos y cazadoras acolchadas preciosas y supertendencia este otoño-invierno 2025.
La transición de la icónica estrella del Brat Pack a la abuela que equilibra el cuidado de un exmarido enfermo, el apoyo a sus hijas y la búsqueda de paz en su rancho, demuestra que la verdadera ‘sustancia’ de Demi Moore no reside en la pantalla, sino en la compleja gestión de una vida plena. ¿Hasta qué punto el refugio en Idaho es una respuesta necesaria a la implacable presión que Hollywood ejerce sobre las mujeres que deciden ser madres y estrellas al mismo tiempo?








