Cada 2 de febrero, la pequeña ciudad de Punxsutawney, ubicada en el oeste de Pensilvania, atrae la atención global por el espectáculo del Día de la Marmota. El ritual es sencillo: la marmota Punxsutawney Phil emerge de su madriguera en Gobbler’s Knob y si ve su sombra, la leyenda dicta que el invierno durará seis semanas más; si no la ve, la primavera está «a la vuelta de la esquina». Esta tradición, que hunde sus raíces en la vida agrícola europea, es hoy un fenómeno cultural que, paradójicamente, no es tomado en serio ni por sus propios organizadores.
La antigua tradición que se convirtió en un espectáculo cinematográfico
El Día de la Marmota no es un invento estadounidense, sino una tradición que marca el punto medio entre el solsticio de invierno y el equinoccio de primavera. El origen se encuentra en festividades mucho más antiguas.Conexiones históricas y religiosas:
- Orígenes celtas: Los celtas de Europa celebraban Imbolc, uno de los cuatro días que se encuentran a mitad de camino entre las estaciones.
- Conexión cristiana: Esta fecha coincide aproximadamente con la celebración de la Candelaria (Candlemas) en el cristianismo, que conmemora la presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén por José y María.
- El precedente alemán: La práctica de observar el comportamiento animal para pronosticar el clima se remonta a una tradición alemana similar que involucraba tejones o, en ocasiones, osos. Los colonos de ascendencia alemana en Pensilvania simplemente sustituyeron estos animales por la marmota, nativa del este y el medio oeste de Estados Unidos.
Historiadores, como el difunto profesor Don Yoder de la Universidad de Pennsylvania, han rastreado la existencia de esta costumbre hasta un diario de 1841 que menciona pronósticos meteorológicos de marmota a principios de febrero entre familias de origen alemán en Morgantown, Pennsylvania. Yoder concluyó que el festival tiene raíces en «antiguas, indudablemente prehistóricas, tradiciones de pronóstico del clima».
Punxsutawney: de un picnic local a la fama global
Las festividades del Día de la Marmota comenzaron a celebrarse en Punxsutawney a finales de la década de 1880, un área fuertemente poblada por alemanes de Pennsylvania. Las primeras celebraciones eran mucho más rústicas e incluían picnics, cacería y, sorprendentemente, el consumo de marmotas.
No obstante, lo que transformó este evento regional en un fenómeno mediático fue la película de 1993, Groundhog Day, protagonizada por Bill Murray. La directora ejecutiva del Punxsutawney Groundhog Club, Marcy Galando, reconoce la naturaleza festiva del evento: «Sabemos que esto es una tontería; sabemos que es divertido. Queremos que la gente venga aquí con sentido del humor».El impacto de Hollywood y sus consecuencias:
El resurgimiento del interés fue tan grande que, a mediados de los noventa, los organizadores expresaron preocupación por las multitudes ruidosas. Se reportaron asistentes bebiendo toda la noche, escalando árboles e incluso desnudándose. En 1998, un líder del club que vestía un costoso traje de marmota ($4,000 USD) fue agredido por un grupo de jóvenes. Como resultado directo de estos incidentes, el alcohol está ahora prohibido en Gobbler’s Knob, el lugar de Phil, que se encuentra a unos 123 kilómetros al noreste de Pittsburgh.
La competencia y el lado gastronómico del pronosticador
Phil, aunque es la marmota más famosa, tiene competencia regional. En 1907, la gente de Quarryville, una zona agrícola en el condado de Lancaster en el sureste de Pennsylvania, comenzó sus propias festividades. Allí, los aproximadamente 240 miembros de la Slumbering Groundhog Lodge reportan el pronóstico de invierno a través de Octoraro Orphie, o más precisamente, a través de sus restos bien conservados.
Charlie Hart, presidente de la junta de la logia de Quarryville, asegura que Orphie es un pronosticador superior a Phil, afirmando que «Octoraro Orphie nunca se ha equivocado».
Clubs sociales y el resguardo cultural
A partir de la década de 1930, se formaron logias de marmotas en el este de Pennsylvania. Estos eran clubes sociales similares a la Masonería, destinados a preservar la cultura y las tradiciones de los alemanes de Pennsylvania. Una característica particular era la imposición de multas a aquellos miembros sorprendidos hablando cualquier cosa que no fuera su idioma, el Pennsylvania Dutch, durante las reuniones. Una docena o más de estos clubes permanecen activos hoy.
William W. Donner, profesor de antropología de la Universidad de Kutztown, menciona que estos rituales son disfrutados por la gente, pues «tal vez los alejan de la vida moderna por 15 minutos».
¿Es comestible la marmota?
La marmota, conocida también como woodchuck, whistle pig o grundsau en Pennsylvania Dutch, es un herbívoro que pertenece a la familia de la ardilla, emparentado con las ardillas listadas y los perros de la pradera.
Aunque no es ampliamente consumida, la marmota es comestible para los humanos. La Comisión de Caza de Pennsylvania reporta que decenas de miles de cazadores matan a más de 200,000 marmotas al año. Travis Lau, portavoz de la comisión, admitió que, si bien la piel era gruesa y el animal «un poco apestoso» de limpiar, la carne era muy buena. Lau describió su sabor como «más parecido a la carne de res que al venado».
La dura verdad sobre la precisión de Phil
Las marmotas son, en su mayoría, criaturas solitarias que comienzan a emerger de la hibernación a mediados del invierno principalmente para encontrar pareja. En cuanto a su capacidad para predecir el clima, la evidencia científica es, en el mejor de los casos, «problemática».
Phil predice más a menudo que habrá seis semanas más de invierno que una primavera temprana, lo que influye en sus registros históricos. Sin embargo, las agencias gubernamentales han comparado sus pronósticos con las temperaturas nacionales de Estados Unidos:
- Centro Nacional de Información Ambiental (NCEI): Concluyó que Punxsutawney Phil solo acertó en tres de los últimos diez años.
- Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA): Señala que el índice de precisión de Punxsutawney Phil se mantiene en alrededor del 35% durante los últimos 20 años.
Esta discrepancia entre el mito y el dato duro revela el patrón clave: la devoción a las tradiciones y la necesidad de narrativas culturales fuertes persisten a pesar del escepticismo de la ciencia. Si Punxsutawney Phil solo acierta en un tercio de las ocasiones, ¿por qué seguimos reuniéndonos miles de personas en Gobbler’s Knob cada 2 de febrero? Quizás la respuesta está en que, al final, el valor del Día de la Marmota no radica en predecir el clima, sino en celebrar la persistencia de un ritual que nos permite reírnos de la seriedad del mundo moderno.









