En el marco del sorteo del Mundial 2026, la primera reunión trilateral presencial entre Donald Trump, Claudia Sheinbaum y Mark Carney puso el foco en el comercio. El diálogo, calificado de «muy productivo», ocurre justo antes de la decisiva T-MEC revisión 2026, mientras Estados Unidos insinúa la posible expiración del acuerdo. Este encuentro fue un cómodo y propicio escenario para abordar el tema central que une a los socios de Norteamérica.
Los detalles del primer encuentro presencial entre líderes
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó la conversación sostenida el fin de semana con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en Washington D.C., donde coincidieron para el sorteo del Mundial de futbol 2026.
El magnate, quien esa noche se convirtió en maestro de ceremonias de una gala en el Kennedy Center, confirmó el domingo 7 de diciembre de 2025 que la reunión giró principalmente en torno a la relación comercial.Citas textuales y duraciones del encuentro:
- Donald Trump afirmó: “Sí, nos reunimos con el primer ministro de Canadá y la presidenta de México, y hablamos durante media hora. Muy bien, muy productivo, hablamos principalmente de comercio”.
- Audrey Champoux, portavoz del gobierno canadiense, detalló que la reunión trilateral se extendió aproximadamente 45 minutos y concluyó con el compromiso de “seguir trabajando juntos” en el marco del T-MEC.
La reunión se llevó a cabo en el Centro Kennedy, que sirvió como un evento político de Donald Trump, con todas las características de los espectáculos estadounidenses. El republicano, acompañado de Melania Trump, asistió a la gala donde se rinde homenaje a los galardonados con los Kennedy Honors de 2025, entre los que se encuentran el actor Sylvester Stallone y la cantante Gloria Gaynor.
Comercio, aranceles y la postura mexicana
Desde su cuenta de X, la presidenta Sheinbaum ya había destacado el viernes 5 de diciembre la “excelente reunión” con los líderes y remarcó “la gran oportunidad que representa la Copa Mundial de Fútbol 2026 para los tres países y de la buena relación que tenemos”.
Ambos mandatarios acordaron seguir trabajando en temas comerciales. Oficialmente, se informó que el acuerdo alcanzado por los dignatarios es fortalecer la cooperación comercial, información que fue difundida por México y Canadá.
Sheinbaum también declaró a medios que el diálogo fue “muy cordial” y que mantiene una visión positiva, señalando:
> Hemos demostrado que podemos tener buena relación con Estados Unidos, poniendo nuestros principios al frente. En nuestra relación comercial, estoy convencida que se mantendrá. Ambas economías nos necesitamos para poder competir con otras regiones del mundo.
El tema arancelario pendiente
La mandataria mexicana generó cierto suspenso al dejar pasar el tiempo para anunciar públicamente su asistencia al sorteo futbolero. Ella había anticipado que abogaría por la eliminación de los aranceles del 50% al acero y al aluminio impuestos por Estados Unidos.
Sheinbaum ha rechazado públicamente el aumento de aranceles impuesto por el gobierno de Estados Unidos en junio de 2025, que elevó la tasa del 25% al 50% para la mayoría de los países, incluido México, calificándolo de injusto e insostenible.
Además, la presidenta de México informó que su gobierno:
- Avanzó en la eliminación de 54 barreras no arancelarias.
- Esto ha permitido mantener la continuidad en la revisión del T-MEC y evitar aranceles adicionales por el momento.
La inminente revisión del T-MEC y las amenazas de Trump
El encuentro trilateral generó un enorme interés debido al inminente proceso de revisión del T-MEC, el cual será objeto de análisis en 2026. Dicho tratado, vigente desde 2020 en sustitución del TLCAN, establece dos opciones principales para el próximo año:
- Extender su vigencia por 16 años más, hasta 2042.
- Optar por revisiones anuales hasta 2036.
En la víspera de la reunión, Trump, con su reconocido estilo de negociador inflexible, amenazó con abandonar el T-MEC durante una conferencia en el Despacho Oval. Al ser cuestionado sobre futuras negociaciones con Canadá, Trump respondió que mantiene una “gran relación” con Carney, pero con una observación crítica:
> El problema es que Canadá hace muchas cosas que no necesitamos porque las fabricamos nosotros mismos también, pero lo resolveremos. Canadá es un lugar especial y realmente son buenos en hockey sobre hielo.
A pesar de los desplantes y duras expresiones previas, el primer ministro Carney recibió un trato cordial y amistoso durante la reunión.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, aseguró, luego de las declaraciones amenazantes de Trump, que el 90% de las posiciones de los participantes en las audiencias de la Oficina Comercial de la Casa Blanca (USTR) se pronuncian a favor de la permanencia y fortalecimiento del T-MEC.
La lectura política: “No news, good news”
La síntesis del primer encuentro personal entre los tres mandatarios, según el análisis, se podría resumir en el aforismo anglosajón No news, good news (no hay noticias, buenas noticias), interpretado como una señal positiva para México dado que no hubo fricciones y continúan los trabajos de revisión por parte de los equipos de los tres países.
La presidenta Sheinbaum refrendó su confianza en la continuidad del T-MEC el sábado. Sin embargo, el análisis advierte que la etapa más difícil del acuerdo está por comenzar, marcada por la coincidencia entre los tiempos de la T-MEC revisión 2026 y los tiempos político-electorales de Estados Unidos.
Aún no hay nada definido. La parte más compleja de la negociación es aquella que, según el propio gobierno mexicano, no se ha puesto formalmente en la mesa de discusión. Esta incluye reclamos de sectores influyentes y organizaciones empresariales poderosas de Estados Unidos respecto a los cambios en el marco jurídico y legal en México, enfocados en:
- La Suprema Corte de Justicia de la Nación y la ley de amparo.
- La política energética mexicana que otorga prioridad a Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre cualquier otra empresa privada.
El gobierno mexicano ha respondido manteniendo el diálogo y buscando eliminar o reducir los «obuses arancelarios». ¿Podrá la diplomacia mexicana sortear la presión electoral y las exigencias de Washington en la fase crítica de la revisión del T-MEC?









