Los ciclos políticos y los constantes cambios de administración en las alcaldías han frenado de manera drástica la continuidad de estrategias probadas en la recolección de basura CDMX, revirtiendo avances en la eliminación de tiraderos a cielo abierto. Una inercia burocrática condena a la Ciudad de México a revivir problemas de saneamiento que ya se habían mitigado, mientras la generación diaria de residuos aumenta 25% a nivel capitalino.
El costo de la discontinuidad en la gestión de residuos
La interrupción de las políticas públicas al cambiar de gobierno ha impedido la consolidación de acciones efectivas que, entre 2013 y 2015, demostraron su eficacia para reducir la obstrucción de vialidades y el volumen de tiraderos a cielo abierto en la capital. Los vehículos antiguos, incluso camiones recolectores que datan de los años 70 del siglo pasado, y que fueron reemplazados en demarcaciones con gestiones más recientes, aún persisten en el servicio en otras jurisdicciones.
Un ejemplo tangible de esta regresión se observa en la alcaldía Benito Juárez, donde todavía se utilizan modelos de 1975. Este dato contrasta con el plan que impulsó el entonces delegado de Cuauhtémoc, Alejandro Fernández Ramírez, quien actualmente funge como funcionario de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo capitalina.
La estrategia de Cuauhtémoc que no tuvo seguimiento
Entre 2013 y 2015, Alejandro Fernández Ramírez implementó una estrategia en la alcaldía Cuauhtémoc que se enfocó en:
- Adquisición de unidades: Se compraron 45 nuevos camiones de mediana capacidad, lo que permitió sacar de circulación a las unidades más antiguas y obsoletas.
- Uso de presupuesto participativo: La adquisición fue posible gracias a la norma que permitió al órgano político-administrativo establecer colaboración con la comunidad de varias unidades territoriales para usar estos recursos.
- Turno nocturno: Se estableció un horario de recolección nocturno, de las 18:00 a las 22:30 horas, específicamente diseñado para eliminar los tiraderos a cielo abierto.
El uso de camiones de menores dimensiones resultó ser crucial, pues obstruían menos la vialidad, tanto en las paradas para recibir la basura como al realizar la selección de material reciclable. Además, se definieron, en acuerdo con los comités vecinales, puntos fijos balizados y menos conflictivos para estas paradas.
Aunque esta labor no recibió continuidad en la administración subsecuente, el funcionario señaló que algunas de esas unidades aún circulan, así como camiones hidroneumáticos para desazolve y de brazo hidráulico para poda y luminarias, también adquiridos mediante el presupuesto participativo.
El desafío persistente de Iztapalapa
Por otra parte, la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, enfrenta retos significativos en la gestión de residuos. Iztapalapa es la demarcación que genera el mayor volumen de residuos debido a su alta concentración de habitantes y cuenta con 287 rutas de recolección.
En el primer año de su gobierno, se reportó la adquisición de nueve nuevos camiones recolectores. Esta inversión permitió iniciar, hace varios meses, un plan piloto en 37 rutas para la recolección diferenciada por días, una práctica que se generalizó en toda la ciudad al comienzo de enero de 2026.
Persistencia de tiraderos y acciones legales
A pesar de los esfuerzos, los tiraderos a cielo abierto persisten en la alcaldía. Durante el año que concluyó, se registraron:
- Más de mil remisiones a juzgados cívicos de personas que fueron sorprendidas depositando desechos en la vía pública.
- Se detectaron 128 tiraderos, de los cuales solamente 14 han sido erradicados con éxito.
La alcaldesa Aleida Alavez Ruiz aseguró que la demarcación tiene una «cultura del reciclaje muy alta», lo cual se busca reforzar. El pasado martes, la administración comenzó una campaña de difusión intensa sobre la adecuada separación de residuos, buscando mitigar el volumen que llega a la calle.
La falta de coordinación y la reversión de estrategias eficientes entre administraciones se consolidan como el principal obstáculo para resolver la crisis de recolección de basura CDMX. Mientras tanto, el problema de los desechos no se detiene; se intensifica, exigiendo una política metropolitana de residuos que trascienda los periodos de gobierno.









