La madrugada del 10 de enero de 2026, Rusia escaló la guerra al lanzar un misil balístico hipersónico Oreshnik contra la región de Leópolis, fronteriza con Polonia. Este ataque masivo, que incluyó 36 misiles y 249 drones, fue la respuesta del Kremlin a un supuesto atentado contra el presidente Vladimir Putin, intensificando la presión en el corazón de Europa.
El uso estratégico del Oreshnik y la justificación del Kremlin
El Ministerio de Defensa ruso confirmó el lanzamiento del misil balístico hipersónico Oreshnik (Avellano), armamento de nueva generación y medio alcance que, en principio, tiene capacidad para portar ojivas nucleares. El objetivo declarado fue atacar infraestructuras de la industria militar situadas en la región de Leópolis, la más occidental de Ucrania y colindante con Polonia.
La justificación oficial de Moscú, emitida mediante un comunicado, señala que el ataque fue:
- Una respuesta al «ataque terrorista del régimen de Kiev contra la residencia del presidente de Rusia en la región de Nóvgorod» el 29 de diciembre anterior.
- Una «operación combinada» que se llevó a cabo durante la madrugada del viernes, utilizando 36 misiles (uno de ellos Oreshnik, 13 balísticos y 22 de crucero), así como 249 drones.
Según el parte militar ruso, las instalaciones atacadas incluyeron plantas energéticas y fábricas dedicadas a la producción de aparatos aéreos no tripulados del enemigo. Estos objetivos fueron alcanzados por misiles de medio y largo alcance, emplazados en tierra y mar, además de los drones rusos.
Segunda vez en combate y fase experimental
El Oreshnik ha generado gran atención debido a sus características avanzadas. Aunque el Kremlin asegura que este tipo de misil se incorporó al arsenal del ejército en 2025, la disponibilidad y estado real del armamento permanecen bajo debate.
- Algunos analistas creen que el misil aún se encuentra en fase experimental.
- No existen datos sobre la cantidad que Rusia tendría en este momento.
Contando el ataque del viernes 10 de enero de 2026, es la segunda ocasión que este proyectil se utiliza en Ucrania. El primer registro de uso fue en noviembre de 2024, cuando impactó un complejo industrial en la ciudad de Dnipro.
Reportes desde Ucrania: velocidad y proximidad a la OTAN
La ofensiva rusa se concentró peligrosamente cerca de las fronteras de la Unión Europea y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Presumiblemente, el Oreshnik impactó en instalaciones energéticas de la región de Leópolis. El alcalde de la homónima ciudad, Andriy Sadovyi, comentó en redes sociales que la defensa antiaérea había registrado explosiones de misiles balísticos.
El mando militar ucranio emitió una alerta sobre las 23:30 horas del jueves, avisando del riesgo de ataque en todo el territorio de Ucrania. La alerta se activó tras la detección del lanzamiento de un misil balístico desde el polígono de Kapustin Yar, ubicado en la región rusa de Astracán, una de las bases reconocidas de los Oreshnik. Durante las siguientes horas fueron lanzados otros 13 misiles balísticos.
El vocero de la fuerza aérea ucrania, Yurii Innat, detalló las características del proyectil:
- Innat confirmó varios lanzamientos desde Kapustin Yar.
- Los radares ubicaron un objeto que se movía en trayectoria balística a una velocidad de 13,000 kilómetros por hora.
- El vocero indicó que, por sus características, «todo parece indicar» que se corresponde con el Oreshnik.
El impacto humanitario y el llamado a la reacción global
El ataque ocasionó daños significativos, incluyendo el registro de un cadáver en Kiev, según reportes de policías que atendieron la escena, y daños materiales como los observados en un edificio multifamiliar.
El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, denunció que varias ciudades de Ucrania, entre ellas la capital Kiev, «se quedaron sin calefacción ni electricidad a consecuencia del ataque ruso en pleno invierno durante una inclemente ola de frío».
Ante la escalada, Ucrania pidió a sus aliados emprender «acciones enérgicas». Zelensky afirmó que:
> “Es necesaria una reacción clara del mundo. Sobre todo por parte de Estados Unidos, cuyas señales Rusia realmente tiene en cuenta. Rusia debe recibir señales de que es su obligación centrarse en la diplomacia, y debe sentir las consecuencias cada vez que vuelva a cometer asesinatos y a destruir infraestructuras civiles”.
El canciller ucranio, Andrii Sybiha, anunció que Ucrania va a solicitar reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y del Consejo Ucrania-OTAN. Sybiha señaló que: “Un golpe como este cerca de las fronteras de la Unión Europea y de la OTAN es una seria amenaza a la seguridad en el continente europeo y un desafío a la comunidad trasatlántica”.
El empleo reiterado de armamento hipersónico cerca de la OTAN, justificado como represalia por un ataque a la residencia de Vladimir Putin, confirma que la escalada bélica sigue un patrón de ojo por ojo, poniendo en riesgo la estabilidad energética y civil de Ucrania en pleno invierno, mientras el mundo espera una reacción de Washington.









