La institución prendaria más antigua de México se hunde en una profunda crisis Nacional Monte de Piedad tras la dimisión de su director general, Rafael Humberto Del Río Aguirre. Su salida, efectiva el 30 de noviembre, ocurre cuando la institución enfrenta una huelga que paraliza más de trescientas sucursales desde hace casi dos meses. El Patronato asume el control temporal en un esfuerzo por salvar las negociaciones.
La sorpresiva dimisión del director en medio de una parálisis laboral
El 26 de noviembre de 2025, el Nacional Monte de Piedad (NMP) anunció la renuncia de Rafael Humberto Del Río Aguirre a la dirección general. Esta decisión, con efecto a partir del 30 de noviembre, se presenta en el momento más álgido de la institución, que atraviesa una crisis operativa y financiera sin precedentes, según lo reportado en los días posteriores a que las autoridades laborales declararan válida la huelga general.
Del Río Aguirre, un contador con experiencia en el sector financiero, había asumido el cargo de director general en enero de 2025, con el objetivo de iniciar un proyecto de transformación, modernización y digitalización. Durante sus diez meses al frente, la gestión habría resultado, según la institución, en:
- Una mejor dinámica comercial.
- Mayor eficiencia en la financiera.
- Una gestión de datos más robusta para la toma de decisiones.
“Habiendo avanzado exitosamente en esta encomienda, Rafael del Río ha comunicado al Patronato su decisión de separarse del cargo a partir del 30 de noviembre del presente año”, indicó el NMP. No obstante, el Patronato también reconoció que el NMP atraviesa un «momento complejo» marcado por una huelga que ya supera las siete semanas. La renuncia complica significativamente la posibilidad de establecer una mesa de negociación efectiva para poner fin al conflicto laboral.
El Patronato asume el control temporal
Debido a que Rafael del Río decidió dejar la institución, los miembros del Patronato han decidido asumir y supervisar temporalmente las diversas direcciones operativas. El Patronato aseguró la continuidad de los programas, la atención a beneficiarios y el logro de los objetivos estratégicos.
La Sociedad Financiera Popular (Sofipo) detalló en comunicado que confía en la solidez de su gobernanza, así como en el talento de sus colaboradores, para superar los momentos difíciles, como lo han hecho a través de 250 años de historia y compromiso con México.
De manera paralela, se informó que la mesa directiva del Nacional Monte de Piedad ha iniciado formalmente un proceso de búsqueda para seleccionar «el mejor perfil» de quien ocupará la dirección general. El objetivo es encontrar a un profesional para llevar a cabo la reestructuración interna y afrontar el reto posterior a la huelga.
El estallido de la huelga: más de siete semanas de conflicto
La huelga en el Nacional Monte de Piedad comenzó en el primer minuto del miércoles 1 de octubre de 2025. Desde esa fecha, más de trescientas sucursales se quedaron sin operaciones, afectando a miles de clientes y dejando en la incertidumbre a usuarios que dependen del servicio prendario.
La paralización fue declarada legalmente existente por el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos (TLFAC) y fue ratificada por una votación interna de los empleados. El pasado 14 de noviembre, la convocatoria registró una amplia participación del personal:
- Se estima que mil 870 de un total de mil 983 empleados acudieron a votar.
- Los resultados fueron: mil 408 votos a favor de seguir en huelga, frente a 460 en contra.
- Otras fuentes indican que el 75.2 por ciento de una plantilla de mil 893 votó a favor de mantener el paro.
El trasfondo de este conflicto se remonta a cuatro años de tensiones y se centra en la disputa por la interpretación y el presunto incumplimiento de un convenio firmado el 1 de marzo de 2024.
Las denuncias sindicales y los acuerdos fallidos
El acuerdo de 2024, alcanzado con la intervención de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL) y el Tribunal Laboral Federal de Asuntos Colectivos (TLFAC), fue respaldado por el 84.2 % de la base trabajadora.
Entre sus puntos principales figuraban la modificación de diversas cláusulas del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), el respeto a derechos adquiridos y la preservación de prestaciones. Sin embargo, este convenio fue acompañado por la reducción de personal y la ampliación de la jornada de trabajos sin remuneración alguna.
El líder del movimiento, Arturo Zayún González, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Nacional Monte de Piedad (SNTNMP), anunció formalmente la huelga con la siguiente declaración: “Siendo las doce de la noche del día 1 de octubre, formalmente y legalmente estamos estallando una huelga en virtud de que la administración ha violado constantemente el contrato colectivo de trabajo a través de un acoso laboral, con despidos injustificados, violando prestaciones del contrato que son fundamentales para las familias de los trabajadores”.
El sindicato, además, acusó a la institución de intentar por más de un año eliminar el contrato colectivo de trabajo que mantenía con sus colaboradores. Las injusticias y violaciones a derechos laborales que denuncian incluyen:
- Salarios muy bajos.
- Falta de ascensos y aumentos salariales.
- Incumplimiento de compromisos pactados en el acuerdo modificatorio del CCT en 2024.
- Faltas a la ley, como no permitir a los empleados un horario de comida.
La certeza para los clientes
El Nacional Monte de Piedad garantiza que sus prendas están 100 por ciento seguras y ha reiterado a sus clientes que sus bienes se encuentran en el depósito hasta el final de la huelga. Asimismo, la institución aseguró que puso a su disposición toda la información necesaria sobre medios de pago por medio de sus canales oficiales para afectar lo menos posible a las personas con prendas en empeño.
Pese a estas medidas, la incertidumbre crece, especialmente entre aquellos que ya pagaron su desempeño o están cerca de tener que hacerlo. La situación pone en riesgo la continuidad de un servicio que, para muchos usuarios, representa una vía de acceso a recursos económicos inmediatos.
La salida de Rafael del Río, tres días después de que la huelga fuera declarada legal, profundiza el vacío de poder y la incertidumbre sobre quién tomará las riendas para negociar el fin del conflicto laboral. ¿La asunción temporal del Patronato será suficiente para desatorar una disputa que evidencia fallas estructurales históricas o su renuncia es un síntoma de que la crisis es mucho más profunda de lo que la centenaria institución quiere admitir?









