Este martes y miércoles se define la cristiana sepultura de la reforma electoral, lo cual tiene implicaciones directas en la sucesión de Quintana Roo.
La reforma no pasó porque, pese a que desde La Presidencia se trató de construir un acuerdo, PVEM y PT dijeron no, no y no.
Ya poco a poco lo deslizó la Presidenta: los culpables fueron el Verde y el PT.
El detalle es que el PVEM, y en particular el dueño de la franquicia, Jorge Emilio González Martínez, “El Niño Verde”, tiene intereses muy precisos en Quintana Roo y desde hace, unos 23 años.
Se entendería entonces que verdes y petistas tendrían que pagar la factura del fracaso de la reforma electoral “sheinbaumista”.
La pregunta es inevitable:
¿Incluirá La Presidenta a Quintana Roo en la factura al Verde?








