Desde Ecatepec, Estado de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró su convicción de reformar el sistema electoral, aunque enfrenta desafíos inmediatos. La iniciativa, que busca fortalecer la democracia, depende crucialmente del respaldo de sus aliados, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde, quienes han expresado públicamente sus dudas.
La defensa de la propuesta y la lucha histórica
Durante su conferencia de prensa del viernes 16 de enero de 2026, la presidenta Sheinbaum confió en obtener el apoyo de sus socios de coalición. Afirmó que su propuesta es una «convicción» que se inscribe en la larga batalla de su movimiento por la democracia y contra el fraude electoral.
Para contextualizar su postura, recordó la época del desafuero, el fraude electoral de 2006 y la posterior compra de votos de 2012, afirmando: «Nosotros siempre luchamos por la democracia. Eso es lo que buscamos, fortalecerla».
Sheinbaum también aprovechó para ironizar sobre la crítica opositora:
- «No es muy buena su inteligencia, su investigación, sus informantes, no sé, porque todavía no está lista», sentenció sobre la propuesta que aún se está afinando.
Ejes centrales y candados contra el crimen organizado
La mandataria insistió en que la reforma electoral es necesaria porque el costo de los comicios en México es excesivo: “No puede ser que con tantas necesidades que hay en el país, las elecciones (aquí) sean las más caras del mundo”.
Los ejes centrales que se han planteado buscan tanto la eficiencia administrativa como la profundización democrática:
- Instituto Autónomo: La presidenta señaló que se necesita «un instituto autónomo» que garantice elecciones correctas, aunque sin el gasto actual.
- Representación Proporcional: Se busca cambiar la forma de elección de los legisladores, pues la representación proporcional ha derivado en que sean «las cúpulas de los partidos políticos las que llegan a la Cámara de Diputados o de Senadores. Entonces que la gente decida”.
- Democracia Participativa: Fortalecer los mecanismos de participación ciudadana y facilitar que los mexicanos en el exterior puedan elegir a sus legisladores.
- Fiscalización y Seguridad: Consideró «muy importante» poner candados para evitar la intervención del crimen organizado en las elecciones, así como fortalecer la fiscalización para evitar el mal uso de recursos o el empleo de alguna fuente no lícita.
El factor PT y la duda en la coalición
A pesar de la confianza expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, existen señales de alarma dentro de la propia alianza gobernante, lo que pone en tensión el avance de la reforma electoral Sheinbaum PT Verde.
Informes desde San Lázaro indican que la postura de Morena ha sido contundente: si el Partido del Trabajo y el Partido Verde no están a bordo, la iniciativa no debería presentarse.
Las fisuras son evidentes, ya que el PT, aliado histórico de Morena, ha manifestado dudas sobre la necesidad de esta reforma, a pesar de que la presidenta insiste en la urgencia de cambiar el sistema.
El rechazo a la plurinominal: historia de una vocación académica
Como parte de su justificación para modificar el sistema de elección de plurinominales, la presidenta hizo referencia a su trayectoria personal, la cual detalló en su libro «Diario de una transición histórica».
Sheinbaum reveló que rechazó en dos ocasiones las invitaciones que le hizo el entonces dirigente Andrés Manuel López Obrador para ser diputada plurinominal, en 2009 y 2012.
En aquel periodo:
- Ella trabajaba como investigadora en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
- La coalición estaba compuesta por el PRD, lo que hoy es Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) y el PT. Morena participaría por primera vez en la elección de 2015.
«Siempre me gustó el trabajo académico y también la participación política para la transformación del país, pero nunca me llamó la atención ser diputada o senadora y menos plurinominal», subrayó Sheinbaum al explicar por qué se opone al actual modelo de representación proporcional.
Las claves de la próxima batalla legislativa
La necesidad de tener un instituto autónomo y reducir el costo elecciones México es el argumento económico de la propuesta, mientras que el cambio de la representación proporcional representa un reordenamiento de las cúpulas partidistas. La negativa del Partido del Trabajo y las reservas del Partido Verde obligarán a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a una intensa negociación política interna para asegurar el éxito de una iniciativa que, según sus palabras, es indispensable para consolidar la democracia. ¿Logrará la presidenta convencer a sus aliados de la urgencia o la reforma será sacrificada en aras de la unidad de la coalición?









