En un final de 2025 marcado por la volatilidad peso dólar 2025 y las decisiones monetarias, la moneda mexicana concluyó la semana con avances marginales. Esto ocurrió inmediatamente después de que el Banco de México (Banxico) determinara una reducción de 25 puntos base en su tasa de interés de referencia. Sin embargo, este optimismo se contrapone a las advertencias de riesgos estructurales y las tensiones comerciales lideradas por el presidente Donald Trump.
La paradoja del peso fuerte: Cifras de cierre tras la decisión de Banxico
El peso mexicano, a pesar de la disminución en las tasas de interés, logró mantener una apreciación marginal frente al dólar estadounidense, cerrando este viernes 19 de diciembre con distintas cifras según las instituciones financieras. De acuerdo con datos de Banxico, la moneda mexicana tuvo una apreciación de 0.02 por ciento o 0.38 centavos, con respecto a su cierre anterior.
Las cifras de cierre reportadas el 19 de diciembre de 2025 fueron:
- Cierre de Banxico: El tipo de cambio se ubicó en 17.99 pesos por dólar.
- Cierre de Dow Jones: La cotización promedio fue de 18.01 pesos mexicanos, lo que implicó un cambio del 0.04% comparado con la cifra de la jornada previa (18 pesos).
- Ventanillas bancarias: Según datos publicados por Banamex, el dólar se vendió en 18.47 pesos cada uno.
En el balance semanal, el peso ganó 0.07 por ciento o 1.32 centavos. Además, el dólar estadounidense acumula una bajada de 0.02% en los últimos siete días y, en el último año, aún mantiene una disminución de 11.96%.
Contexto de volatilidad y pronósticos
El análisis de la jornada evidenció que la cifra de la volatilidad presentó un comportamiento claramente inferior a la reflejada en los datos del último año, mostrando menos variaciones de lo habitual en este momento.
Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, detalló que, aunque el tipo de cambio cotiza cerca de los 18.00 pesos por dólar y persisten las presiones a la baja, el peso podría entrar en un periodo de corrección al alza.
En el mercado de dinero, el rendimiento del bono a 10 años para Estados Unidos es de 4.14 por ciento, mientras que el bono a 10 años en México se mantiene en un nivel de 8.91 por ciento.
En contraste con la apreciación marginal de México, varias divisas emergentes se depreciaron:
- Rublo ruso (0.42%).
- Peso filipino (0.30%).
- Won surcoreano (0.25%).
- Real brasileño (0.19%).
- Rupia indonesia (0.17%).
- Lira turca (0.14%).
A la par, el índice dólar (DXY), que mide la fortaleza de la moneda norteamericana, reportó un avance de 0.18 por ciento, en los 98.60 enteros. El índice dólar de Bloomberg (BBDXY) sumó 0.15 por ciento en las mil 209.32 unidades.
México en la tormenta global: Posición sólida pese a la incertidumbre
Grupo Bursátil Mexicano (GBM) Casa de Bolsa advierte que, aunque persisten riesgos, México se encuentra en una posición relativamente sólida frente a otras economías emergentes.
El análisis destaca que la percepción de una conducción económica más moderada y pragmática ha favorecido la narrativa sobre el país, volviéndolo uno de los destinos preferidos en América Latina para fondos internacionales.
La sombra de los aranceles de Donald Trump y el T-MEC
La reconfiguración del comercio global, marcada por tensiones, ha obligado a México a priorizar una relación cercana con Estados Unidos. No obstante, las decisiones comerciales del presidente Donald Trump han generado inquietud.
La reciente advertencia de imponer aranceles del 30% a productos mexicanos y europeos —sin contar los aranceles sectoriales, como el 25% al sector automotriz— ha reavivado las especulaciones entre inversionistas sobre un posible aumento en las tarifas aplicadas a las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.
Ante este panorama, la próxima revisión del T-MEC adquiere una relevancia estratégica, pues:
- La renegociación podría abrir nuevas oportunidades frente a competidores asiáticos.
- Si logra aportar certidumbre para las inversiones vinculadas al nearshoring, el país consolidaría su posición como destino preferente para la relocalización de cadenas productivas.
Perspectivas económicas y desafíos estructurales
Los analistas de GBM proyectan un avance económico limitado para este año, con una estimación de 0.5%, aunque prevén condiciones más favorables en el segundo semestre. La inversión podría experimentar un mayor dinamismo, impulsada por programas como el “Plan México” y por la tendencia descendente en las tasas de interés.
Sectores como el de consumo, tecnología (incluyendo integración con inteligencia artificial), salud y fintech han mostrado resiliencia y se perfilan como factores que abren oportunidades tanto para inversionistas como para los mercados.
No obstante, persisten riesgos estructurales que limitan la capacidad de absorción del mercado laboral, tales como:
- La moderación en la generación de empleo formal.
- El aumento de la subocupación.
- El riesgo de que los flujos de remesas puedan verse afectados por cambios en la política migratoria de Estados Unidos.
Según GBM, estos elementos configuran un entorno de volatilidad externa y ajustes institucionales internos que marcarán el cierre de 2025 para la economía mexicana.
Apuntes históricos sobre la moneda mexicana
El peso mexicano es la moneda de curso legal de México y se trata de la primera moneda en el mundo que usó el signo de $, mismo que más tarde fue retomado por Estados Unidos para el dólar.
Esta moneda es la decimoquinta moneda más negociada en el mundo, así como la más negociada en América Latina y la tercera a nivel continental solo detrás del dólar estadounidense y el dólar canadiense.
Actualmente se usa la abreviación MXN para hablar sobre el peso mexicano, pero antes de 1993 se usaban las siglas MXP. Un peso mexicano equivale a 100 centavos. Existen monedas de 1, 5, 10 y 20 pesos, y billetes de 20, 50, 100, 200, 500 y 1,000 pesos.
La fortaleza del peso mexicano al cierre de 2025 parece descansar sobre arenas movedizas: si bien Banxico ha dado un respiro al mercado y el país mantiene un atractivo frente a los emergentes, los cimientos están siendo probados por la desaceleración laboral interna y, crucialmente, por las políticas arancelarias inciertas de Estados Unidos. ¿Podrá México capitalizar la oportunidad del nearshoring y mitigar los riesgos geopolíticos, o la corrección al alza pronosticada por los analistas marcará el inicio de un cambio de tendencia en 2026?









