El personal de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) apoyará la seguridad de las delegaciones estadounidenses durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, programados del 6 al 22 de febrero de 2026. Aunque el despliegue se justifica como una misión para mitigar riesgos de organizaciones delictivas transnacionales, esta participación ha encendido una fuerte controversia en Italia, provocando la ira de políticos de oposición y algunas figuras dentro de la coalición de gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni.
Una fuente de la embajada estadounidense, que habló bajo condición de anonimato el 27 de enero de 2026, confirmó que los agentes de HSI respaldarán al servicio de seguridad del Departamento de Estado de EU. La tarea explícita es de apoyo a la seguridad interna de la delegación, con la estricta limitación de no llevar a cabo ninguna actividad de control de migración en territorio italiano.
El contexto de seguridad y el papel específico de HSI
La participación de la HSI en grandes eventos deportivos internacionales no es inédita. Un antiguo responsable señaló que la oficina ha estado presente en eventos como el Supertazón y Juegos Olímpicos anteriores, incluyendo los de 2024 en París, enfocándose históricamente en asociaciones relacionadas con la trata de seres humanos y el tráfico de drogas.
A pesar de que la misión principal de HSI se centra en la delincuencia transnacional, la crítica hacia la agencia radica en que muchos de sus agentes han sido destinados a tareas rutinarias de control de la migración en Estados Unidos.
Precisión sobre la misión de seguridad en Italia
Para despejar dudas sobre el alcance de la autoridad estadounidense, el Ministerio del Interior italiano emitió un comunicado tras una reunión sostenida el martes 27 de enero de 2026 entre el ministro Matteo Piantedosi y el embajador estadounidense, Tilman Fertitta.Puntos clave del acuerdo y límites de operación:
- Los investigadores de HSI estarán estacionados en una sala de control dentro del Consulado de Estados Unidos en Milán.
- Su rol será de apoyo a otras agencias policiales estadounidenses.
- El personal enviado no incluirá a individuos involucrados en controles de migración en Estados Unidos.
- El Ministerio del Interior afirmó de manera categórica: «Todas las operaciones de seguridad en el territorio quedan como siempre bajo la exclusiva responsabilidad y dirección de las autoridades italianas.»
- El ministerio también señaló que los agentes del HSI han estado presentes en Italia por muchos años y operan en más de 50 países.
La fricción política: Por qué la presencia de ICE genera rechazo
La reacción en Italia fue inmediata y vehemente, ligando la presencia del ICE a las polémicas internas de Estados Unidos, particularmente su aplicación de las medidas de represión de la migración impulsadas por el expresidente Donald Trump.
Voces críticas y advertencias de protestas
El descontento se manifestó desde varios frentes políticos, incluso afectando a la coalición de derechas que lidera Meloni.
- Maurizio Lupi (Líder del partido Noi Moderati): Miembro de la coalición de gobierno, Lupi criticó la decisión al diario La Repubblica diciendo: «Me parece una pura idiotez.» Aunque reconoció la necesidad de coordinación con cuerpos de seguridad extranjeros, su postura marcó una fisura.
- Giuseppe Sala (Alcalde izquierdista de Milán): El alcalde de una de las ciudades coanfitrionas elevó el tono de la crítica al describir al ICE como «una milicia que mata.» En declaraciones a la radio RTL 102.5, afirmó sin reservas: «Está claro que no son bienvenidos en Milán, no hay duda.»
- Italia Viva (Partido de oposición centrista): Liderado por el ex primer ministro Matteo Renzi, el partido exigió que se les prohibiera la entrada a los agentes del ICE, calificándolos en la red social X como «la milicia antinmigración de Trump» y un «símbolo de violencia, represión, abusos y violaciones de los derechos humanos. Aceptar su presencia en Italia es una locura.»
El Sindicato de izquierda USB confirmó que celebrará una manifestación bajo el lema «FUERA ICE-De Mineápolis a Milán» en el centro de la capital lombarda el 6 de febrero, coincidiendo con la ceremonia de apertura. Esta protesta simboliza el vínculo directo que la izquierda italiana establece entre el despliegue de seguridad en los Juegos y la reciente controversia en Estados Unidos.
El contexto de violencia en Mineápolis
La intensa crítica se intensificó debido a los recientes incidentes en Estados Unidos. ICE y la Patrulla Fronteriza fueron objeto de fuertes críticas después de que dos ciudadanos estadounidenses murieran baleados en incidentes separados ocurridos este mes en el estado de Minesota. Las muertes generaron una ola de rechazo público que fue utilizada por los críticos italianos para argumentar la inaceptabilidad de su presencia.
A pesar de las garantías ofrecidas por el Ministerio del Interior italiano sobre la soberanía de las operaciones y el rol limitado del personal de HSI, el despliegue de estos agentes en Milán se convirtió inmediatamente en un símbolo de tensión, donde la cooperación internacional en materia de seguridad se ve eclipsada por la percepción de violencia y represión asociada a la política migratoria estadounidense. El debate se centró menos en la seguridad de los atletas y más en la carga ideológica que conlleva el uniforme del ICE.









