La onda expansiva que cimbró Taxqueña: 2,500 vecinos desalojados tras explosión

Explosión por gas en Paseos de Taxqueña, Ciudad de México, dejó 5 lesionados y daños a 7 edificios. Autoridades desalojaron a 2,500 vecinos y evalúan daños estructurales.
La onda expansiva que cimbró Taxqueña: 2,500 vecinos desalojados tras explosión

Una potente explosión por acumulación de gas LP sacudió la tranquilidad de la colonia Paseos de Taxqueña, en la Ciudad de México, el 10 de enero de 2026. El incidente, ocurrido cerca de las 8:55 de la mañana, dejó un saldo de cinco personas lesionadas y daños críticos en al menos siete edificios, obligando a la inmediata evacuación de 2 mil 500 vecinos de la zona.

Un estruendo matutino y el balance preliminar

Los hechos se registraron en la calle Paseo de los Cipreses y Paseo de los Naranjos. La fuga y posterior acumulación de gas LP se focalizó en el tercer nivel de un edificio que constaba de planta baja y cinco niveles, con un total de 24 departamentos.

El saldo inmediato del desastre, reportado por las autoridades, fue:

  • Edificios afectados: Siete inmuebles recibieron daños por la onda expansiva.
  • Departamentos con daños: 30 departamentos sufrieron afectaciones en cristalería y cancelería.
  • Lesionados: Cinco personas resultaron heridas. Tres fueron atendidas en el lugar por personal del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), mientras que dos requirieron traslado al Instituto Nacional de Rehabilitación para recibir atención médica especializada.
  • Evacuación masiva: 2 mil 500 vecinos fueron desalojados de sus viviendas como medida preventiva.

La explosión fue de tal magnitud que los cuerpos de emergencia se movilizaron de inmediato para resguardar la zona, extendiendo un cerco de seguridad hasta cinco calles a la redonda para evitar incidentes adicionales.

La respuesta institucional y el riesgo estructural

Tras el siniestro, la coordinación de autoridades fue necesaria para evaluar la magnitud del daño, especialmente en el edificio donde se originó el estruendo, marcado con el número 21 B.

La titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, Myriam Urzúa, señaló que se iniciaría de inmediato la revisión de los inmuebles. Si bien algunos departamentos del edificio 21 B presentaron daños menores en acabados, otros enfrentaron un daño estructural significativo.

Debido al riesgo, se solicitó la intervención de la:

  • Secretaría de Obras y Servicios.
  • Secretaría de Vivienda.

El objetivo de su participación era determinar el dictamen estructural y apoyar a los moradores del inmueble, quienes no podrán regresar hasta que se descarte cualquier riesgo de colapso. La funcionaria adelantó que el regreso de las familias a sus viviendas sería de forma paulatina, una vez concluidas las inspecciones.

Por su parte, el alcalde de Coyoacán, Giovani Gutiérrez, anunció que se habilitaría un albergue para proporcionar refugio a las familias que no pudieran ingresar a sus hogares durante la noche.

Testimonios: la pareja rentando y el miedo al temblor

Vecinos y afectados narraron momentos de pánico. Leonardo, uno de los habitantes del edificio, relató que al escuchar la explosión, su primera reacción fue pensar que se trataba de un temblor. Al asomarse por la ventana, la onda expansiva le reveló la gravedad de la situación, viendo escombros dispersos sobre la calle. Vecinos indicaron que el departamento donde se originó el estruendo era rentado por una pareja adulta.

Otro testimonio crucial fue el de Luis Meza, quien se encontraba en una junta de trabajo en línea cuando el estruendo reventó sus vidrios. A pesar de que su esposa e hija habían salido (la primera a trabajar y la segunda a la universidad), él agarró a su perro y salió de inmediato del conjunto.

Meza, sentado sobre la tierra y llamando a sus familiares, esperaba noticias de las autoridades. Según le comentaron, su conjunto presentaba daños serios y debía ser apuntalado, aunque aún no se le confirmaba si el inmueble era habitable. Su única preocupación, entrada la tarde de ayer, era obtener permiso para ingresar al menos por ropa para pasar la noche.

El contexto de la ciudad: entre escombros y maltrato animal

Mientras las revisiones de los inmuebles aledaños continuaban por parte de las autoridades capitalinas tras la emergencia en Taxqueña, otros temas de interés social y justicia ocupaban la agenda.

La Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México se pronunció respecto al Refugio Franciscano. La FGJ sostuvo que el predio que albergaba el refugio no quedó bajo su resguardo debido al proceso civil en curso por la titularidad del mismo, reiterando que el Gobierno de la Ciudad de México «no tiene interés alguno en la propiedad».

Paralelamente, las autoridades capitalinas reconocieron que, en los últimos 6 años, han recibido 23 mil 601 denuncias por maltrato animal. La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT), la Fiscalía General de Justicia y la Brigada de Vigilancia Animal tienen identificadas las principales formas de maltrato, que incluyen golpes, laceraciones, hacinamiento en jaulas y falta de alimentación.

El futuro incierto de 2,500 vecinos

El desalojo de 2 mil 500 vecinos de Taxqueña no solo representa una cifra, sino la suspensión de la vida cotidiana de comunidades enteras, ahora a la espera del dictamen estructural. La explosión por acumulación de gas LP desnuda la vulnerabilidad de las viviendas en la capital y subraya la necesidad de protocolos rigurosos de mantenimiento en la infraestructura doméstica. ¿Será suficiente la respuesta institucional para garantizar la seguridad de los moradores y la pronta recuperación de sus hogares?

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